martes, 25 de septiembre de 2007

Lo se, lo se, tengo que actualizarrrrrr, pero esq en la uni me explotan y cuando llego a casa vengo de dos horas de apalizamiento como hoy! Voy a contar la fantastica historia de la tortu escapista, que como no me tengo que inventar nada sale rapido. En breves otra entrega de por qué no entiendo a las mujeres, ultimament me dan (dais) para escribir un libro!!! Pero ahora no que estoy mentalmente cansao, m an pegao en la cabeza tb xD

Ponemos musiquita de Prison Break pa animar ....

Naaaaaanaaaaanaaaaaaaaaaaaaaa (vista aerea de mi jardin de 2 m cuadrados). Enfin, se me va la olla. El tema es que ace unos 9 meses ya vino mi tia a casa contandonos que se iban de vacaciones, y que a ver si le podíamos cuidar la tortuga a mi primo pequeño. Dado que era posible que el pequeño tirano nos partiera las piernas si nos negabamos, acogimos al animalico con piscina de plastico del Pryca y todo.Mis padres, que siempre se han negado a tener cualquier tipo de bicho en casa, le cogieron cariño de inmediato (si, asi de contradictoria es mi existencia en casa), y empezaron a sacarla de su piscina y a soltarla por el jardín. La verdad es que la piscina empezaba a parecerse mas a una capsula de hibernación de lo que habia crecido desde que mi primo la adoptó, asi que no se les puede culpar, y además, dado que mi jardin es mas bien una tira de tierra rodeando un bajo con un muro de piedra de metro y medio a modo de verja de seguridad, pues no habia peligro... no? Pues no, porque en 5 segundos que nos dimos la vuelta, el bicho desapareció sin dejar rastro. Lo unico que encontramos fue un martillo de gemas y un poster de Elsa Pataki. La buscamos 2 semanas hasta que tuvimos que confesar a mi primo. Por suerte, a el se la pelaba la tortuga, hoy en día existe la play, que cojones,pero a mi tia casi le da un chungo.Bueno, y direis... y toda esta chapa para esto? Si no hay nada gracioso, ninguna moraleja, y encima estas cansao y escribes como el culo... Pues si, pero tengo que anunciar, con un mes de retraso, que 8 meses despues... la tortuga ha aparecido andando por mitad de la hierba como si se hubiera perdido ayer. Mucho mas espabilada, un poco más grande y con cara de haber vivido la vida, haber comido limakos a patadas y haberse tirado a la iguana del vecino en un momento de distracción. Por desgracia, mi primo que es muy suyo ha reclamado su posesión, aunque yo pedía indulto y asilo político en nuestro trocito de cesped.
Por desgracia, la vida no es como en las series, ni yo he visto a la Dra. Tancredi por ningún sitio...