miércoles, 17 de octubre de 2007

Cancún. Dia 2.




Cancún. Dia 2.

Primero, ración de envidia. Imaginaos el momento.

Abro los ojos. Por la ventana se filtra la luz del sol. No de cualquier sol, ojo, del sol de Cancún. Me levanto, y por el balcón veo una laguna, unas pocas casas, palmeras… y el mar, que se extiende hasta donde alcanza la vista.

Bueno, y aunque las descripciones bucólicas no son mi fuerte, espero que os haya quedado a todos claro que me desperté en el paraíso y encima con todo incluido. Pero aquí no acaba la envidia, pequeños saltamontes. Tras calzarme el bañador 3 tallas más grandes de lo estrictamente recomendado por los estilistas, pero que la moda me obliga a llevar contra mi voluntad, bajé a otro de los lugares que mas amo de los grandes hoteles. El buffet libre del desayuno. Para los que tengáis la desgracia de nunca haber pisado uno, diré que es como si pusieran todo lo que os gustaría para desayunar pero un buen endocrino prohibiría, y luego pusieran 3 veces más. Ahora, para las mujeres de poca fe como Tamasan, detallaré lo que pasó a ser mi desayuno estandar después del descubrimiento de este sitio.
Primer plato: 5 salchichas, una tortilla de 2 huevos con tomate,queso y cebolla, una tortita para untar, jamón asado, y lonchas de embutido varias.
Segundo plato: bollos, bollos con chocolate… básicamente, todo lo que fuera dulce en el buffet (o pudiera añadirsele), que no era mucho pero siempre se podía repetir.
Tercer plato: un bol hasta arriba de chococrispis (van bien para hacer la digestión, son como el helado, que pasa).
Todo esto regado con un colacao cosecha del 88 (calculo) y un presunto zumo de naranja de aspecto radioactivo que aún no me explico como no me ha provocado leucemia o me ha dado superpoderes (cuantas mentiras nos cuentan los comics).

Tras esto, fuimos a que nuestro nuevo guía euskoparlante nos explicara las bondades del país y nos convenciera a hacer excursiones megachulis de la muete en vez de tajarnos como perras. Como soy un tío culto, acabé apuntándome a 3, aunque la verdad es que no fui a todas por falta de recursos económicos. La dura vida del estudiante.

Y por fin, después del desayuno de los campeones y la sableada de los pringaos, amanecí en la piscina, donde confieso que el 90% de la gente me llevaba una ventaja de 3 cubatas, cosas de ser un despistado y tener que subir a la habitación a buscar las cosas que se supone que tenías que llevar encima. Como algunos sabréis, soy un tío competitivo cuando la ocasión lo merece, así que enseguida me puse a la altura a base de ron cola y margaritas, que el pobre camarero nos servía como podía porque hay que decir que éramos muchos y con mucha sed. Y así pasó el día, pequeños padawanes, os podrá parecer aburrido pero cuando estas en el caribe metido en la piscina con un ron con cola en la mano, el tiempo pasa volando ^^

Y, como suele decirse, llegó la noche. Y llegó la Coco Bongo. Y llegó la primera de las fiestas que no se me olvidarán jamás.
Después de tenernos en una cola aparte rollo judíos en la lista de Schindler, y de organizar el peor sistema de descuento que os podáis imaginar, entramos a una especie de sala gigantesca con pisos VIP por las paredes (éramos VIP, pero no los aprovechamos demasiado) y una especie de plataforma en medio. Bueno, pues empieza la musiquita, empieza la barra libre… y vemos que empiezan a salir imágenes de una película en la pantalla gigante. ¿Ein? ¿Qué hace el tío de La mascara en la pantalla? Y de repente… que hace el tío de la mascara EN EL ESCENARIO???? Y por qué parece que vuela??? Después de constatar que no era el delirium tremens, empezamos a flipar en colores con lo que pasó por ahí: Batman, Tom Cruise en Coctail, Spiderman peleándose con el duende verde volando por toda la discoteca (para los incredulos, volaban gracias a cablecicos). Pero sin duda alguna, aunque algunos digan que con Spiderman tocamos techo de bailar, gritar y hacer el mono, mi lado friki se emocionó al ver salir a Neo en todo su esplendor dando una paliza a 6 agentes Smith y los dos gemelos albinos malosos. Que difícil es repartirse entre romperse con un montón de gente, romperse mirando todos al escenario chillando y haciendo el mono (lease Kuka gritando, dale spidey, dale al jodido duende ese, DALEEEEEEE!!!), y amortizar la barra libre. Indescriptible. Y nada, la verdad es que leo esto y no consigo plasmar ni un 1% de lo bien que nos lo pasamos, pero con deciros que todos salimos diciendo que por qué no habrá discotecas así en Bilbao, y aun se habla de esa fiesta, os podréis hacer una idea.

WELCOME TO COCO BONGOOOOOOOOO!

(Se me ponen los pelos de gallina)

PD: como veis, se me da mejor parir chorradas sin sentido que crónicas de viaje, así que puede que vean la luz el resto de los días, o puede que no. Pero la Coco Bongo no podía quedarse en el tintero.


PDD: son las 5 de la mañana y voy doblao, no soy TAN bajito :(