lunes, 31 de diciembre de 2007

A vueltas con el porno.




El otro día intenté enseñarle a una amiga a usar el utorrent. La verdad es que no se qué os pasa a algunas mujeres con la tecnología que parece que hablamos de física cuántica, será que todos mis amigos son un poco frikis mientras que cultivo amistades femeninas de todos los ámbitos. Pero bueno, que yo no quería meterme con vosotras hoy, esta por lo menos puso interés y en menos de una horita teníamos el asunto funcionando. De lo que yo quería hablar hoy es del porno. No voy a hacer un análisis exhaustivo del tema, ya que para eso ya está el maestro GonzoTBA, pero ya iba siendo hora de que se tocase aquí el sexo de manera explícita, que ya se sabe que hablar de ciertas cosas es la única manera de hacer que le hagan caso a uno. De ahí el cartelito, que seguro que ha atraído vuestra atención en microsegundos (nanosegundos en caso de los hombres).

El caso es que para instruirle a la pobre mujer sobre cómo bajarse pelis del interné, tuve que llevarle a arcanas páginas donde inevitablemente te salen descocadas señoritas ligeras de ropa intentando convencerte de que abandones el noble arte de amortizar el canon de la SGAE por otro menos noble pero más gratificante. La chica, muy obediente, me seguía en mis explicaciones cerrando foto tras foto de ubres de descomunal tamaño sin rechistar lo más mínimo, las cuales aparecían aproximadamente a cada paso. Fue algo así: dale a registrarme, cierra el anuncio porno, mete tus datos, pulsa aceptar, cierra el anuncio porno, dale al link en el correo que te mandan, cierra el anuncio porno... En ese momento me di cuenta de dos cosas: todos los anuncios consistían en un 98% en primeros planos de tetas del tamaño de planetas (¿habéis visto que rima? Que arte el mío). Lo segundo que pensé es que llevo entrando en páginas de este pelo desde que a los 11 años mi padre decidió que ponerme una tele en el cuarto iba a propiciar una demasiado temprana afición al porno, y cambió mis peticiones por un ordenador con conexión a Internet. A mi no me preguntéis, que yo tampoco lo entiendo. El caso es que se ve que a los 11 años, aunque tenía un desarrolladísimo interés por el sexo que se mantiene hasta nuestros días, me interesaba más por las chicas de mi edad que por rubias teñidas de 30 años infladas con una bomba para bicis. Increíblemente, este gusto también se mantiene hasta nuestros días. El caso que me hacen las chicas de mi edad también se mantiene inmutable, pero eso es otra historia.

Pero vamos, que me desvío del tema y no llego nunca a donde quiero llegar. Me he dado cuenta de que normalmente yo cierro esos anuncios a velocidades increíbles, sin siquiera reparar en ellos. Ni los veo. A veces me llama la atención una señorita de cuerpo entero de edad razonablemente próxima a la mía y con unas proporciones saludables, pero eso es todo. También recordé que aparte de mi poca inclinación por las ubres de gran tamaño, me dan yuyu las uñas largas, odio el maquillaje y sobre todo el pintalabios, no me gusta la lencería escandalosa y me tiran pa’tras las mujeres con pinta de putón verbenero en general, o que te miren de tal forma que no sepas si les atraes o te van a dar dos ostias. Incluso soy más de morenas que de rubias (quitando a Pi y a Moztrua, que tan pa mojar pan, y a alguna otra rubia que se pase por aquí y a la que también le hayan entrado ganas de atizarme con un bate con clavos). Así que está claro, cualquiera pensaría que con acceso a material de tan dudoso gusto desde los 11 años debería estar traumatizado, y lo estoy... no me gusta el porno (en general).

Esto, que seguramente a mi mayoría de lectoras femeninas os la sude o como mucho os alegre dada vuestra escasa afición por este tipo de cosas, a mi me da mucha pena. Y es que, a pesar de que hay gente que lo tacha de insustancial, el descubrimiento del porno es para un chico de 11 años como la primera vez que vas al McDonalds. No tiene comparación con la comida de verdad, pero ¿a quien le importa? Y no digáis que no, hay que mirarlo desde un punto de vista objetivo. Toda la gente que mueve una industria de 13.000 millones de dólares sólo en Estados Unidos no puede estar equivocada. Me estoy perdiendo grandes interpretaciones de actrices consolidadas que a mi me ponen menos que un gremling, e interesantes guiones a los que nunca cogeré el gustillo. No hay más que darse una vuelta por Internet, como acabo de hacer yo, y constatar que nunca he visto grandes clásicos como Silvia Saint se las come a pares, que seguro es una profunda reflexión sobre el amor, la gastronomía, y los sentimientos de una pobre chica dividida entre dos o (por lo que parece en la carátula) seis o siete amores. También, por desgracia, me he perdido interpretaciones de grandes actrices como la mencionada Silvia Saint o Jenna Jameson, actrices que están seguramente no sólo a la altura de Audrey Hepburn, Susan Sharandon o Nicole Kidman, sino que tienen mucha más flexibilidad, y que según dicen sus fans, se comen a cualquiera que tiene la desgracia de compartir plano con ellas. Y ya evidentemente de esto no puedo dar ejemplos, pero estoy seguro también de que hay dignísimos argumentos de noveles guionistas y grandes direcciones que me pierdo por culpa de mis raros y depravados vicios, más enfocados a la realidad que a esta maravillosa industria a la que me empeño en hundir en la ruina con mi escasa aportación. Es como si algún trauma infantil me privara hoy día de disfrutar películas como Matrix, Million Dollar Baby, Memento, Love Actually, ESDLA y un larguísimo etcétera. Una debacle señores.

Así que dado que tengo constancia de que por aquí pasan al menos dos psicólogas, las invito a que me curen este mal hábito que he cogido a tan tierna edad y me reconduzcan por el camino de la virtud y el consumo masivo de películas protagonizadas por muñecas hinchables, traídas a la vida por un cirujano plástico cual si de un Frankenstein moderno se tratara. ¿Qué opináis, psicólogas mías? El resto también queda invitado al debate, como siempre. La pelota está en vuestro tejado.

PD: se me han quedado taaaaaantas cosas en el tintero. En fin, habrá que estudiar la acogida, y pensar en una segunda parte para más adelante.


FELIZ AÑO!!!

jueves, 27 de diciembre de 2007

Las relaciones largas.

- ¿Sabes? Pepito y Juanita lo han dejado.

- Anda, que cosas. ¿Y cuanto llevaban?

- Ocho años.

- Fijatetú.

Vamos, lo que tardo yo normalmente en comprar el periódico y los cruasanes los domingos. Ocho años con alguien y luego dejarlo, que perezón, yo creo que me casaría por inercia ya.

El caso es que me ha hecho reflexionar mucho esto. Porque claro, yo personalmente no quiero estar un porrón de años con alguien para luego dejarlo, o peor, que te dejen. Debería haber leyes al respecto, es indignante. Porque no se si estáis enterados, hoy en día la pareja te puede dar puerta así sin previo aviso, sin quince días de antelación, sin indemnizaciones... Todo esto es culpa de Zapatero, que ha creado una España a punto de romperse llena de rojos, verdes y gayses de esos que se besan por la calle. ¡Y ahora encima te puede dejar la novia de toda la vida así por todo el morro, y no es despido improcedente ni nada! Con Paco esto no pasaba.

Y es que para empezar me parece fatal esto de la gente que empieza a salir en la época de la primera comunión y no lo dejan nunca ya, hacen quedar fatal al resto. Tu ahí saliendo con una chica un mes y luego dándote cuenta de que tenéis menos en común que Fidel Castro y Bustamante, y ellos superfelicesdelamuerte, mirándote con cara de pena patentada rollo “es que no sabéis cuidar una relación, lo importante es la sinceridá”. Poto.
Pero bueno, aparte de esto, es que no me fío de ellos, es muy raro. Es como si tú de pequeño pruebas un plato de espaguetis con tomate, y decides que ya no vas a comer nada más el resto de tu vida. Pues no se chico, los espaguetis con tomate están muy buenos, pero hay que probar un poco de todo, aunque sólo sea para tener un punto de comparación. Pero ya lo que me parece completamente deplorable es que una persona esté ocho años comiendo espaguetis y un día coja y diga que ya no le gustan. Que se ha dado cuenta de que no le mola la pasta. Pues no chico, ahora ya nada, ¿lo tuyo no eran los espaguetis? ¡A ver si nos aclaramos!

Y esto metiéndome sólo con el hecho en si, porque tocar el tema de si no ha sido por mutuo acuerdo es hacer sangre. Esa gente lo tiene que tener fatal luego, porque imagínate que carta de presentación del primero. Eres el señor o señora que lo dejó después de ocho años. ¿Por qué? Mas vale que la respuesta incluya por lo menos tres cadáveres y tu propio intento de asesinato, o acabas de desbancar a Bin Laden en el ranking de todas las agencias internacionales dedicadas a pasarse los derechos humanos por el forro. Y no lo digo por criticar e? No soy mejor, yo en principio no querría salir con alguien que lo dejó después de ocho años, no querría salir ni conmigo, que soy la única persona que he aguantado mas de año y medio... Además luego imagínate, te dicen que te quieren y tu estás pensando: si claro, seguro que eso también se lo decías a tu pobre novio el séptimo año y mira luego ¡¡mala pécora!!
Tampoco tiene que ser plato de gusto ser el dejado. Mira que jode que te dejen, pero que te dejen después de ocho años y a traición, tiene que ser peor que que te viole un pez paraguas. Dile a cualquiera que te dejaron después de ocho años de forma unilateral, y todo el mundo pondrá cara de pena pensando que aún estás enamorado y que no hay salvación posible para ti, y te ofrecerán su hombro. Hay que joderse. En casos de depresión mayor soy de la opinión de que lo único que se le puede ofrecer a alguien para que se sienta mejor es una recortada y apoyo incondicional. El resto, chuminadas.

Así que está claro, pequeños padawans, si os encontráis en esa situación, recordad: lo suyo es casarse, o cambiar de nombre y de cara y empezar una nueva vida en Brasil. No hay más.

¡Hasta otra!

miércoles, 26 de diciembre de 2007

Superwomans

Hoy me he levantado a las seis y media de la mañana. Si, ya se que es una costumbre perniciosa, y mi médico me aconseja dejarla, pero no puedo, es un vicio demasiado tentador. El caso es que se me ha ocurrido mirar el termómetro del ala oeste de mi casa (como mola lo del ala oeste, siempre he querido decirlo) y marcaba -4º. Que se dice pronto. Como soy un tío duro y estoy haciendo entrenamiento para Finlandia, y como no me entero de nada ni aunque lo tenga a 2 palmos de la nariz, aun así he salido para la uni con camiseta y sudadera. Que no se diga. Las chamarras y sucedáneos son para nenas.

¿Para nenas?

Después de un duro día en Deustwitz (by Dani, nunca alguien dijo algo en tan poco) al salir de la uni he visto a una peazo de mujer con minifalda, unas medias que a no ser que sean de un material por ahora desconocido por el hombre era imposible que protegiesen contra la rasca que hacía, y un jerseicito de punto muy mono y que tapaba muy poco. Y ya me había olvidado, pero ahora que vuelve el invierno, volveré a ver a estas superwomans más a menudo, sobre todo de fiesta. Estas chicas que da igual que llueva, nieve, y que los pingüinos emigren a las Bahamas, ellas siguen saliendo monísimas de la muerte con prendas cuyo equivalente masculino no me pondría con menos de 20 grados. Y no soy una persona friolera, que conste.

¿Cómo es posible? ¿De dónde proviene la energía para mantener esos cuerpos vivos a tan bajas temperaturas? ¿Es un poder físico o mental? ¿Son extraterrestres? Esto último explicaría muchas cosas, no solo su capacidad de soportar bajísimas temperaturas, pero la verdad es que no me convence. Pero lo más importante: asumiendo que no quieren ligar, única razón por la que a un hombre se le ocurriría pasar por semejante infierno... ¿para qué van así? A mi me provocan más pena que lujuria, pero claro, después de mi post sobre tacones y bestialidades femeninas varias me he dado cuenta de que soy un poco rarito. Así que apelo a vuestra sabiduría. Se admiten teorías, opiniones, apuestas, augurios, profecías, etc etc etc...

domingo, 23 de diciembre de 2007

Grandes formas de ligar

Últimamente se dicen muchas mentirijillas por aquí. Yo lo entiendo, no creáis, todo el mundo barre para casa aunque las pruebas en contra sean abrumadoras. Pero como soy un fiel defensor de los valores éticos, la verdad, la justicia y el exterminio de los realities, pues tengo que tiraros abajo el chiringuito. Pero sin rencor, que conste, no es nada personal. Al tema.

El 98% de los expertos mundiales en la materia, entre los que me cuento, opina que para ligar en Bilbao hace falta armadura medieval y una autoestima más grande que un jumbo 747. Esto, claramente, se debe a que las mujeres están hartas de que se les acerquen babosos borrachuzos y actúan en consecuencia. Hasta ahí todo perfecto, y os comprendo. Pero aquí se vierte últimamente la peligrosa opinión de que los chicos ya no nos atrevemos ni a acercarnos (normal), y que sois vosotras las que tomáis la iniciativa. Y aunque daría el testículo izquierdo porque el mundo fuera así de bonito, por ahí si que no paso, pequeñas farsantas. Con todos vosotros, "Las 5 cosas que siempre quise tener webos de decir, pero nunca me atreví a soltar", con sus respectivas traducciones. Y para que no digáis que soy un cobarde, una es mía (triste, lo se). El que sepa cual es, que se calle. Los demás, no especuléis que es malo, mirad como ha acabado el mercado inmobiliario. Y un, dos, un dos tres...

1- "Te he estado mirando desde el otro lado del bar desde hace un rato. Que guapa eres". Mi favorita, sin duda. Simple y al grano. No se quien eres, ni si eres maja, o lista, o descuartizas tíos en tu sótano. Estas buena, eso es todo lo que importa. ¿Follamos?

2- "Que guapa..." (Mientras acaricia fugazmente a la sorprendida victima). Todo lo anterior, y además no soy capaz ni de pensar en una frase de mas de dos palabras. Eso si, mi lado tierno funciona que te cagas. El cavernícola sensible que todas buscáis, una ganga.

3- "Hola, tu te llamas xxx, vives en xxx, y estudias xxx, a que si. ¿Vamos juntos al metro?". Hola. Soy un psicópata que te vigila, pero desde el cariño. Pero tranqui, que dice mi psicólogo que desde que dejé de hacerte fotos con teleobjetivo y empapelar mi habitación con ellas estoy mucho mejor. Un romántico, otro chollo.

4- "Yo venía aquí a ver los fuegos artificiales, pero por tu culpa me los he perdido, no podía dejar de mirarte". Versión romántica del psicópata. ¿Nos casamos?

5 - "¿Que no te gusto? Bueno, pero podemos ser amigos con derecho a roce, no te agobies". ¿Salir? ¿Novios? Pero por Dios, no te agobies, si yo sólo quiero echar un polvo de vez en cuando.

En fin, y aunque no lo creáis, cuatro de estas se pudieron oír la misma noche (de bocas ajenas a mi círculo privado de amistades, nosotros somos unos caballeros, por supuesto). Ahora despotricad de que los chicos ya no atacan. Si os quedan ganas ^^

PD: como siempre, encuestita al canto.

domingo, 2 de diciembre de 2007

LOS ICONOS





Dado que hay mas de uno que de vez en cuando se pasa por aquí (usea, dos) y que se lo lee y todo, pues que no se diga. Más madera. Además, dedico el post a la Olatz misteriosa, que tengo bastante claro quien es pero como hay dos Olatzes con las que no hablo desde hace bastante pues siempre me quedan dudillas. Pero creo que eres Goti, que hace más. Usté corrijame si me equivoco. En cualquier caso, como dices que eres tímida, yo te dedico el post, para que todo el mundo que se pasa por aqui lo lea y te pongas como un tomatón. :D



LOS ICONOS

Hay posts que tengo que sacármelos de la manga. Hay posts odiosos sobre exámenes que no es que los escriba, los vomito. Y luego hay posts como éste. Posts que me los dan prácticamente escritos y remasterizados, que yo no los escribo, están ya escritos en alguna parte y simplemente alguien me los va dictando de forma telepática. Hoy, para volver a la verdadera senda de este bló, voy a hablar de un tema terrorífico, que está adueñándose de la juventud, y del que al parecer sólo unos pocos somos conscientes.

Reconozco que me gustan los iconos. Son graciosos (algunos), y me sirven para expresar diversas emociones y estados de ánimo. Además, “estoy contento” no queda nada bien escrito, una carita sonriendo triunfa mucho más, sobre todo si es original. El problema es que últimamente (y por estadística alguno de los que leáis esto lo hacéis, así que replanteaos vuestra vida) la gente está perdiendo el control de los iconos. Antes uno usaba los iconos para expresar algo, pero ahora los iconos simplemente aparecen, tienen conciencia de sí mismos y quieren expandirse, ¡y nadie hace nada por evitarlo! Primero fueron los signos de exclamación o interrogación. Alguien hizo un engendro gigante rosa, y la gente se subió al carro de forma alarmante. Luego aparecieron las letras gigantes. Conozco una persona que cada vez que escribe una a le aparece una A mayúscula envuelta en purpurina y focos de colores. Hace daño a la vista. Esto era, podría decirse, premeditado, y por tanto, asumible (aunque no compartible). Pero, como decía, la gente ha perdido el control. Han ido agregando iconos que se disparan al decir, por ejemplo: no, pe, ba, jo, oo, se, etc.. Y encima no son iconos discretitos, son pues no se, una bandera de España tachándose intermitentemente (que ideologías aparte, es cantosa y molesta para leer de cojones), una pantera rosa, un Nelson despollándose, alguien dándose cabezazos... Imaginaos mis esfuerzos para leer mensajes como: NO SE NOstrs q BAms a acr (si, bamos, eeecs). Entre el lenguaje móvil, que vale, reconozco que tiro de él de vez en cuando, y la moda de escribir en jeroglífico, estoy perdiendo la paciencia a pasos agigantados. Encima luego tardo en contestar porque estoy descifrando el engendro, y me gano fama de sociópata, y no está mi reputación para andarse con lujos últimamente.

No se quien es el responsable de esta debacle, ni sus intenciones. No se si los iconos han tomado conciencia de sí mismos y han iniciado la cuenta atrás para la completa exterminación de la raza humana, o si responden ante un poder superior, bastante hortera visto lo visto. El tema es que la progresión está clara. En un año, escribiremos completamente en iconos, ayudados esporádicamente por una letra infiltrada; en dos años, hablaremos en iconos, supongo que haciendo una mezcla del juego de las películas y el Pictionary. En cinco años, tendremos el primer lehendakari Simpson (puede que esto no sea tan malo visto lo visto). La película 28 días después va parecer una merienda campestre comparada con lo que se avecina si no hacemos algo. Es tarea de todos. Reduzcamos la emisión de iconos a nuestro ambiente antes de que sea demasiado tarde.


Aún estamos a tiempo.


PD: habilitada encuesta (cosa a la derecha) "¿odias los iconos?". Que ustedes voten bien.