lunes, 10 de marzo de 2008

Supervivencia de Erasmus. Tomo II: la cocina.

Capítulo 1: básico, y con fundamento.

Bienvenidos a otra entrega de Supervivencia para solteros en general y Erasmus en particular. En la línea de esta guía, hoy trataremos otro de los temas más peliagudos y conflictivos de la vida de soltero: la cocina.

La cocina es en muchos aspectos como el sexo: cuanto más espectacular es, más trabajo lleva la culminación y posterior limpieza del desaguisado. Por ello deberemos encontrar el correcto término medio que nos permita sobrevivir de manera aceptable, con una orgía culinaria de vez en cuando que satisfaga nuestros más bajos instintos. Al fin y al cabo no sólo de misioneros vive el hombre. Por ahora dejaremos las orgías para cuando comamos fuera y nos centraremos en lo más básico de lo básico para que nadie tenga excusa, con unas ciertas ideas finales que darán un toque de sofisticación a nuestros platos.

En la base de la alimentación de todo buen estudiante viviendo a su aire tenemos el arroz y la pasta. Por seguir con la analogía de arriba, el arroz y la pasta son a la gastronomía lo que la masturbación al sexo. Aunque hay cosas mucho mejores, hay que asumir que a no ser que sea uno un crack es lo que le va a tocar la mayoría de los días. Por suerte, como la masturbación, la pasta y el arroz gustan a todo el mundo, así que tenemos la papeleta solucionada por tiquismiquis que seamos. Atentos.

Empezando por lo fácil, para hacer pasta se necesita una cazuela, agua, sal, y pasta (evidentemente). Para los amantes de la ciencia, 100 gramos de pasta y una cucharada de sal en agua hirviendo deberían hacer el apaño. También es recomendable un chorrito de aceite de oliva que, además comenzar a dar cierto sabor y elegancia al invento, evitará que se pegue y tengamos que acabar fregando más de la cuenta, cosa que contraviene la regla básica numero uno (ver primer tomo de esta guía). Respecto al tiempo de cocción, hay ciertas discrepancias. No sé a qué degenerado italiano se le ocurrió que tirar la pasta contra la pared y ver si se pega es un gran método para comprobar si la cena está lista, pero necesitaba asistencia psicológica urgente. En caso de que te caiga mal tu compañero de piso y esta semana le toque limpiar puede tener su chispa, pero en cualquiera de las otras diez mil situaciones posibles es una gilipoyez de calibre cuarenta y cinco, así que atentos a la solución del ingeniero. Se mete un tenedor en la cazuela, se saca un macarrón, o lo que sea, se esperan diez segundos y se prueba. Si se puede comer, la pasta está lista, y si no, se repite el proceso en un lapso de tiempo directamente proporcional a la dureza del macarrón. Rapido, limpio, y sencillo.

Existe la posibilidad de que por alguna razón que no acierto a comprender lo de lanzar la pasta por la cocina os siga llamando. Mi recomendación llegado el caso es que os agenciéis un disfraz de ninja y practiquéis el lanzamiento de espagueti con voltereta lateral. Ya puestos a tirar comida y hacer el subnormal, tened un poco de estilo y no caigáis en la vulgaridad, por favor.

Ahora viene la parte peliaguda ¿qué hago con esto? Un novato os dirá que abráis un bote de tomate frito, lo calentéis y le añadáis una salchicha picada al asunto como colofón. A pesar de no ser mala idea, existen alternativas igual de fáciles que nos salvarán de la monotonía de comer pasta con tomate todos los días impares. Si tienes una madre que sabe hacer salsas… olvídate de eso, es caro y hace falta mucho tiempo: compra en el hiper salsas en sobre (70 cts.) y da la bienvenida a un nuevo mundo de sabores sin fin. Cada sobre da para 3 o 4 sesiones, dependiendo de lo bruto que seas, y son tan fáciles de hacer como añadirlas a un cacito con agua caliente, y remover. En algunos casos hace falta añadir un poco de leche y una cucharada de mantequilla, pero la vida sin riesgo no vale la pena, y así podréis fardar de chefs diciendo que ayer cenasteis pasta al curry, carbonara, etc.

Ahora que ya controlamos la pasta, ha llegado el momento de dar un paso al frente y cocinar arroz. Para todos los ignorantes que penséis que hacer arroz consiste únicamente en echar un puñado a una cazuela llena de agua y esperar, que sepáis que el único condimento que va a conseguir que alguien se trague semejante engrudo es la previa ingestión de alcohol en grandes cantidades. Siguiendo con nuestra analogía favorita, si la pasta es a la cocina como la masturbación al sexo, el arroz vendría a ser como masturbarse con la mano izquierda: muy parecido, pero requiere cierta técnica. Eso sí, le dará un poco de variedad a la vida. Estad atentos que esto empieza a parecerse a cocinar, y no os manchéis los pantalones.

Primero, se pelan y se pican unos ajos en cuadraditos, se añade un poco de aceite de oliva a la cazuela, y cuando esté bien caliente se fríen hasta que alcancen un cierto tono dorado. Acto seguido (y rápido, que se queman), se añade el arroz, y se remueve durante unos dos minutos para que se impregne de la mezcla y se fría un poco a su vez. Por último, se añade suficiente agua como para cubrir el arroz (no más), y se comienza a remover firmemente a un ritmo constante. Según se vaya evaporando, iremos añadiendo más agua caliente, siempre respetando la línea de flotación descrita y siempre removiendo para evitar que se pegue/queme. Tras 10 minutos transcurridos podemos bajar un poco el fuego, y dejarlo a su aire. El toque del chef consiste en añadirle una rodaja de limón en este punto y dejarla hasta el momento de servir, con lo que conseguiremos unos asombrosos resultados a pesar de nuestra completa ignorancia del campo culinario que asombrarán a amigos y extraños, y si habíamos invitado a una estupenda tendréis la mitad del camino hecho (si alguien me explica como funciona la otra mitad le estaría eternamente agradecido, por cierto).

Muy bien, ya tenemos arroz. Como con la pasta, nos encontramos en un punto de inflexión. ¿Qué le añado al arroz? El mismo vago de más arriba volvería a tirar de tomate, completando una dieta más simple que un capítulo de los fruitis. Pero vosotros, que hasta ayer no sabías freíros un huevo, probablemente os sentiréis eufóricos y capaces de todo, así que vamos a rizar el rizo. Probablemente en vuestros paseos por el supermercado en busca de cerveza os hayáis llevado alguna bandeja con carne o pollo, por si alguien como yo os solucionaba la papeleta de qué hacer con ella (si no, pues compradla antes de poneros manos en la masa, que es que hay que explicároslo todo). Ha llegado el momento de abrirla, coger una cantidad de material razonable (se recomienda picarlo en trozos manejables), repetir la operación de los ajitos y lanzarlo todo a la vez una sartén. Remueve y remueve hasta que la carne se parezca a algo que te comerías, añadiendo un poco de perejil en el proceso si sabes lo que es y está disponible, y vierte la mezcla sobre el arroz. A partir de ahora tu vida nunca volverá a ser igual.

Los cheques se los podéis dejar a mi secretaria, gracias.

Por supuesto, un servidor es capaz de realizar platos mucho más elaborados (a ver qué os pensabais), pero a partir de aquí estáis en condiciones de experimentar y probar vuestras propias recetas e ideas. Recuerda que cada maestrillo tiene su librillo y de nuevo, como en el sexo, lo importante no es el resultado en sí, sino disfrutar del proceso y, si es posible, en compañía.

¡¡¡Que aproveche!!!

PD: mi buen amigo Dani necesita un/a cantante para su emergente grupo Overzees. Ya tienen canciones, maqueta, dan conciertos y les tiran ropa interior usada, así que si eres un apasionado de la música, tienes buena voz, ganas de cantar y tiempo que dedicarle, no te lo pienses. Es tu oportunidad de conocer un grupo de gente de pm (aunque si tienes mala suerte es probable que me acabes conociendo también a mi), dar el salto a la fama y vivir de fiesta en fiesta (preguntad a Dani que sale día sí día también). Si no cumples los requisitos, también puedes pasarte por su página y conocerlos, que no todos valemos para cantante coño. El tema es que ahí están, y pegan fuerte.

Overzees!!!



Edito: con lo contento que estaba con como me había quedado, y vosotros sacándole punta a todo. Que no como sólo arroz y pasta leñe! Menos mal que no me da por escribir sobre la zoofilia, que si no mañana tengog a greenpeace en la puerta!

4 comentarios:

Anónimo dijo...

joder carlos, estas todos los dias a arroz y pasta? pues a volver como una foca!! un poco de verdurita x favor, q una menestra congelada se encuentra en todas partes y es muy facil de hacer. hierves el agua con sal y chorrito de aceite, hechas la verdura, esperas y luego le haces un sofritillo con cebolla, ajo, chorizo o lo q se te ocurra pa q este cometible... et voilà! aki sandra y yo nos hemos hecho un menu y procuramos hacer pasta, verdura, arroz, verdura, legumbres (de bote q solo hay q calentar), verdura... etc. y ademas de carne tb hemos probado el pescado congelado, no el q te viene empanado pa freir sino el normal, q lo metes en el microondas con unos ajillos y perejil y listo (microondas en el saturn 50€, gran compra!!). y pa las cenas, ensalada, salchichas, tortilla, pizza... depende del hambre

bueno, ya me diras si pruebas alguna de nuestras recetas, jeje

besossss

Tam

Tamasan dijo...

Si,,, todos hemos sobrevivido asi alguna vez,,,


Mi pequeño consejo como ex seneca,,, es que te dejes de picar ajos para el arroz,,, compra una caja de estarlux (o avecren,,, pero vamos,,, uno de esos cuadraditos que qui lo sa lo que lleva),,, echas el agua del arroz,,, dejas que hierva,,, echas una pastilla de estarlux, el arroz, 20 minutos,,, lo comes y te sabrá parecido al arroz del hogar familiar,,,

Sara dijo...

Menos mal que la pasta y el arroz ya los domino... Que me van a venir genial en Burdeos :)
Voy a tener que robarle recetas a mi madre en estos meses xD
Y como comparta minipiso (que va a ser que sí) ya haremos de mis famosos brownies (arghh...)

SSergio dijo...

Jelouuuuu

Creo q llevaba dos meses sin leerte, es un detalle que apenas hayas escrito :P en una tarde aburrida de domingo he conseguido leer todo :D

Por aquí todo bien, más o menos, Lidia hace bien sus deberes, en cuanto nos toque la lotería vamos a visitarte, ya está todo planeado, te avisaremos ;)

Hace mes y pico que no entreno, no te lo voy a decir para que no te lo creas, pero sin tí, no sé, no es lo mismo.. estoy perdiendo el vicio..

En fin, que vuelvo a leerte, a ver si me pongo serio y empiezo a leer y escribir más a menudo, que últimamente..

Por cierto, muy interesante los consejos para emancipados esos, para un momento de subidón artístico recomiendo las patatas a la riojana, pochar un poco de cebolla, sofreir un poco de chorizo, echar patatas, echar agua, cerrar, esperar... y voilá!! Ya tenemos unas auténticas patatas a la riojana. Este fue el plato que me hizo perder el miedo a la cocina, y casi el respeto, es MUCHO más fácil de lo que nuestras madres nos quieren hacer creer.

Ánimo a todos, sacad al argiñanin que llevamos dentro.

Sed felices :D

Nos vemos en el suelo, en algún momento, en algún lugar..

SSergio.