miércoles, 4 de junio de 2008

La historia del ligue (y II)

Hace tiempo hablamos de la historia del ligue y de cómo, tras arduos esfuerzos, el ser humano perfeccionó (por decir algo) sus técnicas hasta llegar a la situación actual. Y claro, hoy, por mucho que me duela, toca hablar de la situación actual.

Como pocos sabréis pero muchos deberíais, he disfrutado de un increíble período de erasmus en Oulu. Para los que no sepáis mucho de qué hablo, diré que Oulu es un pueblito allá por en medio de Finlandia. Para los todavía más despistados, Finlandia es un país al norte de Europa, compuesto de hielo, nieve y vodka a partes iguales.

El caso es que, sin querer engañar a nadie, la gente en Finlandia es en su mayoría como el clima: fríos como el estetoscopio de un médico, y más secos que un bocata de polvorones. Y aún así tengo que decir, sin ningún ánimo de ofender a mis féminas lectoras de Euskadi, las más majas y guapas del planeta, que sí, que hasta en Finlandia las chicas son menos bordes.

Y es que, después de años y años de evolución, uno no se explica qué ha pasado por aquí. Por un lado, en humilde opinión del escritor, tenemos a las mujeres más guapas del planeta, con excepción de alguna sueca y rusa despistadas, y los que piensen que estoy haciendo la pelota que sigan leyendo que hoy toca para todos. Aún así, algo falla, y no sabemos qué. Analicemos la situación en Bilbao, por ejemplo.

Hoy en día ligar en Bilbao está aproximadamente en el mismo nivel en la escala de dificultad que ver el cometa Halley, un arco iris y una aurora boreal, todo a la vez. Sin caer en los excesos de cierto email que pulula por ahí, vamos a analizar de forma objetiva lo que una mujer de hoy en día busca en un hombre un sábado por la noche. Sin paños calientes.

1 - Que sea razonablemente atractivo.

2 - Que tenga esa pinta de cabrón-pero-en-el-fondo-es-un-buenazo que las vuelve locas.

3 - Que baile de forma aceptable.

4 - Que sea simpático, sin ser pesado.

5 - Que sea gracioso, sin ser payaso.

6 - Que le haga un piropo de vez en cuando, a ser posible con cierta gracia.

7 - Además de esto, suma puntos tener coche, trabajar, y/o vivir solo, por aquello de las tres libertades que brindas. Libertad de movimiento, libertad económica, y libertad de echar un polvo sin demasiadas complicaciones.

Como se puede ver, he intentado no caer en excesos, y aunque puede que alguna se lleve el dorso de la mano a la frente y ponga los ojos en blanco antes de desmayarse, la cruda realidad está así. Se admiten correcciones, ya que de todas formas este es un blog educativo. En general podemos decir que el listón en Bilbao está a un nivel semi-profesional. Pero… ¿qué hacemos nosotros para estar a la altura? En un alarde de original el Homus Euskaldunus, tras largos años de estudio de las tácticas mencionadas en el capitulo uno, ha llegado a las siguientes conclusiones.

1 - El aspecto exterior no es importante. Vistiendo de la forma más estrafalaria posible demuestro mi personalidad. Ducharse entra dentro de esta filosofía.

2 – Es importante parecer buenos para que la victima no huya, luego ya sacaremos al cabrón que llevamos dentro.

3 - Bailar es de fracasados y maricas. Aquí somos hombres de pelo en pecho, lo importante es acercarse a menos de dos metros y luego arrinconarla contra una pared usando los brazos a modo de elemento anti-fuga.

4 - Intentar hablar con una chica es casi tan de fracasado como bailar. Meterle el morro durante los cinco primeros minutos es fundamental (si son 5 segundos mejor).

5 - ¿Reír? ¿Qué tiene que ver reír con ligar?

6 – A las mujeres les gustan los tíos directos. Después de decirle que está buena, hay que meter el morro (again). Cuanto daño ha hecho Hugh Grant a la sociedad.

7 – Tener 27 años y seguir intentando sacarte la carrera mientras vives en casa de tus padres y te desplazas en metro es normal, y hay que estar orgulloso de ello.

Sobran las explicaciones.

El problema es que al menos yo, aún después de este duro y descorazonador análisis, sigo totalmente desorientado. Y es que desde el momento en que ves en la distancia a una estupenda que te gusta hasta que se da el milagro de que contactáis en algún nivel físico/mental/espiritual, hay que pasar por una serie de fases intermedias que me resultan más agotadoras y estresantes que una gincana en un circo romano.

Lo primero es enamorarse. Esto, aunque parezca que no, es indispensable. ¿Por qué? Una mujer no entenderá que haya más de una chica en el bar que te parezca atractiva, y por consiguiente hayas intentado entablar conversación antes con otra, lo consideran una gravísima ofensa. Por consiguiente, enamorarse es fundamental. Hay que escoger a la mujer de tus sueños basándote sólo en el físico (si, así está montado el chiringuito, a mi que me registren), y prepararse para el equivalente a una entrevista de trabajo de la NASA cuando aún no has acabado Primaria.

Lo primero es establecer contacto visual con la victima. Hay que tener cuidado, ya que lo que se intenta que sea una penetrante mirada seductora suele confundirse como un intento de violación visual, dando al traste con todas las buenas intenciones. También es importante no mirar mucho ni directamente, pero no perder de vista el objetivo no vaya a ser que nos perdamos el momento revelador. Como se puede ver, el asunto tiene su tema.

Una vez que se obtiene contacto visual o se acaba la paciencia, llega el momento estelar de la noche, donde lo más seguro es que acabes con la autoestima tan por los suelos que hubieras preferido ir a tirarle piedras a una pandilla de skins. Hay que acercarse a tu presunta futura mujer, saludarla como si os conocierais de toda la vida, y decir algo ingenioso y original que te separe de los 9658 tíos que se le han acercado previamente. A ser posible, esta frase para romper el hielo debería llevar con un piropo implícito que tarde 1,5 segundos exactos en pillar. Este timing es importante, ya que menos sería demasiado evidente y descarado, y más la harás parecer tonta. O peor todavía, si es tonta no lo pillará nunca, dando al traste con nuestros esfuerzos.

Suponiendo que después de esto los dioses y ella te sonrían, empezaréis una agradable conversación. Por desgracia, una vez que se llega a este punto hay que mantener el difícil listón que tu mismo te has colocado, y tener una charla entretenida, divertida, con algún que otro piropo incorporado, y sin caer en tópicos. Con suerte, en algún momento sacará la mano del bolso, lo que significa que ya no siente la necesidad de tener cerca el spray de pimienta y ha dejado de considerarte un violador en potencia. Esto no significa que le gustes, por cierto, significa que no te considera peligroso.

Normalmente, si llego a este punto tengo tal combinación de euforia y nerviosismo desatado que parece que me acaban de meter un avispero por el recto, y encima lo disfruto.

El resto, si interesa, para el próximo día.

PD: aunque os importe poco, me siento obligado a dar explicaciones por mi reiterada ausencia y vagancia. Entended que despedirse de la gente con la que has compartido cinco meses tu vida, dar un abrazo a los que pillas a la vuelta, y recuperarse de unas inundaciones que aún hoy me tienen sin Internet, coche, agua caliente y teléfono - en orden de importancia – es duro. Ustedes me perdonen el desplante.

5 comentarios:

Nai dijo...

Hello!!

En mi opinión.. has dado en el clavo con todo!! BUENISMOOOOO! Jajaja!

Impaciente me kedo por la 2ºparte.. jeje!

Un besin

Tamasan dijo...

Pues yo como mujer creo que eres un poco exagerado,,,



Porque para nosotras también es difícil pillar con quien quieres pillar, y no hablo sólo de pillar en Bilbao (que eso es totalmente imposible), también es difícil en Andalucía, en Galicia o en Jonululu.



Y a mi particularmente no me gustan cabrones,,, yo prefiero buenazos directamente,,,

Olatz dijo...

hummmmmm, interesante.....has acertado bastante aunque yo no me he identificado nada con esas cosas q dices q exigimos, pero esq claro, tu lo planteas en plan "ligar un sabado noche" y asi.....pues bueno.
vale q el panorama esta mal pero yo kreo q esta peor pa las tias, ya te lo explicare mas exhaustivamente q me voy a dormir
Muxus!

wanfry dijo...

Ey. Me quedo pendiente que fue de aquel día D y como acabaste.

A ver si te pillo por messenger o algo de eso y hablamos.

Suerte en tu nueva vida.

El extraño desconocido dijo...

jejeje!
Muy buena entrada, he oido varias veces eso de que en Bilbao es imposible ligar pero me lo he acabado de creer. Aunque en Zaragoza al menos para mi nunca fue más fácil.
Solo estoy en desacuerdo con lo de que las vascas son las mejores tías. Me lo dices tú habiendo estado en Finlandia? Pero dónde te metiste?
Saludos y espero la próxima entrega.