miércoles, 16 de julio de 2008

Las entrevistas de trabajo (II)

...viene de Las entrevistas de trabajo ( I )



Dos minutos más tarde, se abrió la puerta y mi nueva amiga y probable futura esposa me recogió los tests y me dio otro. Tras interesarse por mis resultados, que los dos sabemos que le importaban bien poco, me lanzó una sonrisa insinuante y me dijo: para este tienes todo el tiempo que necesites. Yo la miré y le dije: cierra el despacho y pide comida que hasta mañana no salimos de aquí, cordera. Pues nada, lo único que hizo fue poner una sonrisa de circunstancias, dejarme el test y salir por patas. No puedo creer que no captara mi sutil insinuación, a ver si va a ser verdad eso que dicen de las rubias…

El tercer test consistía en una serie de oraciones, de las cuales había que elegir la que más creyeses que se adaptase a tí, siendo obligatorio elegir una. Los temas variaban entre elecciones como “me pone estrangular gatos” y “en caso de fracaso laboral mataría a todos mis compañeros”, a “soy trabajador y metódico” y “soy ordenado y productivo”. Supongo que un psicólogo sacará sesudas conclusiones de lo que yo puse, aunque pagaría por saber que connotaciones psicológicas tiene “pasapalabra”, que fue lo que escribí en unas cuantas, por aquello de que ser original también cuenta.

Como ya tenía todo finiquitado, avisé a mi rubia favorita para que el show pudiera continuar. Me percaté cuando entró de que la temperatura del cuarto había vuelto a subir otros diez grados, alcanzando así a ojo los cincuenta. Mientras yo me preguntaba qué extraña conexión calorífica existía entre nosotros y como hacía para mantener la compostura, ella me informó de que en breves vendría un importante directivo a acabar la entrevista. Mientras me contaba estas cosas, yo me di cuenta de que dada mi inexperiencia en trajes, llevaba una hora exprimiendo mi cerebro en una habitación cerrada sin aire acondicionado con la chaqueta puesta, la camisa abotonada hasta arriba y la corbata reduciéndome el riego sanguíneo al cerebro. Mientras mi futura mujer esperaba confirmación de que había entendido el mensaje, me deshice de la chaqueta y aflojé un poco el nudo de la corbata, bajando automáticamente la temperatura ambiental (o mía, puede ser) y reduciendo considerablemente la lujuria de la mirada de la estupenda, y su atractivo. Lo que hace la falta de riego, oiga.

Y por fin empezó la entrevista en serio. Tras esperar un par de minutos y ajustar mi temperatura corporal completamente, un venerable señor se personó en el despacho y se presentó como el jefe de algo que no recuerdo. Después de esto, sacó un portátil y empezó a contarme por qué su empresa era la mas guay del paraguay del mundo y parte del universo conocido, todos los increíbles sistemas y negocios que tenían en marcha, los miles de millones que facturaban al año, y lo feliz que podría ser allí. Lo estaba haciendo tan bien que casi le doy la mano y le digo que nos había impresionado y que estaba contratado, pero en el último momento recordé que el entrevistado era yo y le dejé seguir con su speech hasta que se cansó y pasamos a lo importante, osea, servidor.

La primera pregunta fue qué idiomas y tecnologías dominaba y cuáles habían sido mis últimos proyectos. Para que esto no parezca una enumeración de mis habilidades, diré que en total, echándole un poco de morro pero siempre con la verdad por delante, llegué a los 11 lenguajes de programación (incluyendo comandos de linux). Respecto a los proyectos, no mentí cuando le dije que entre mis conquistas se contaban un juego de estrategia, una mascota virtual, varias páginas y servidores Web, un gestor de vuelos online y una aplicación de gestión de inventario para móvil. La verdad es que con los desastres que hemos perpetrado en Deustwitz, por ahora me estaba quedando más que impresionante. Después de esto, el hombre me miró como hacía unos minutos me había parecido que me miraba mi desaparecida amiga rubia, e intentando mantener la calma me preguntó como andaba de inglés. Le comenté lo de mis veranos en Inglaterra, el First, las asignaturas en inglés cursadas en Deustwitz y mi apoteósico final de carrera en Finlandia, y el me comentó si estaba soltero y si le gustaban maduritos. O algo así, tampoco lo recuerdo exactamente porque mientras hablaba tecleaba a velocidades inimaginables en su portátil y me lanzaba miradas que habían pasado de insinuantes a claramente lujuriosas.

La siguiente pregunta fue si podía empezar a trabajar el miércoles.

Esto confieso que me trastocó un poco, porque tal y como le comenté, acababa de aceptar trabajo en una academia y aquello era algo más bien para largo, osea, septiembre. Mi venerable amigo se interesó en las asignaturas que imparto, y cuando le dije que daba C y C++, se arrodilló y me propuso matrimonio, pero me mantuve en mis trece y le dejé claro que antes de septiembre no teníamos futuros juntos.

Como todo buen hombre, insistente, me comentó que si empezaba ahora de becario y con mis cualidades, en septiembre sería programador junior, en enero a programador, el año siguiente programador senior, en otro analista (con esclavos), en otro jefe de equipo (con más esclavos), y después quien sabe si con mis conocimientos, encanto y atractivo podría acceder a un puesto directivo. Yo a mi vez desconectando de nuevo, me preguntaba, en este orden, qué significaban todos aquellos cargos, qué clase de sustancia estupefaciente había consumido, cuanta gente haría falta para reducirle, y la talla de camisa de fuerza le iría bien. Por desgracia, no pude llamar a seguridad ya que estaba bien vigilado, y me tuve que contentar con que lo pensaría, y que si me podía llamar en un par de días.

No sé por qué, pero o yo soy muy bueno o en el mercado laboral hay una cierta demanda de informáticos. Y tan, tan, tan bueno no soy...

3 comentarios:

Jonyas dijo...

Bonita descripcion de la entrevista de trabajo... Eso si, los métodos utilizados eran de lo más flipados. En esto de la informática, no te fies de las promesas de ascensos a corto plazo que te han dicho. Aunque nunca se sabe, viendo la descripcion que has hecho podria tratarse de Atos Origin, por casualidad?

Espero que eso que dices del mercado laboral siga siendo igual en septiembre, que es cuando me tocará a mí buscar. Encima por esos lares que dices ;-).

Un Saludo desde Oulu!

SSergio dijo...

Buenas,

un par de cosas, he leído lo de las entrevistas de trabajo (porque sí, estoy hoy de maratón, leyendo todos los post que no había leído, más de 20) y he visto lo del traje.

Lo de "a las entrevistas de trabajo hay que ir con traje" es discutible, se puede ir elegante y formal, sin necesidad de traje, personalmente creo que es mejor estar cómodo, a la gente que no está acostumbrada al traje, y especialmente a la corbata, se le nota horrores, todo el rato tocando el nudo y demás, y eso queda, cuando menos, raro.

Lo de ser uno mismo, una vez me dijeron algo y me convencieron, no sabes lo que busca la empresa, así que sé tú, si está bien, les interesas, y te interesa, ok, si no vafanculo que dicen los italianos.

Tercero, hace unos días reflexioné sobre lo de los ascensos y demás, no puede ser un técnico demasiado bueno, así no ascenderás NUNCA. La razón es sencilla, pongamos que realmente eres bueno, miras a tu alrededor y ves un montón de mediocres lameculos que quieren ascender. Vale, tú eres bueno trabajando, problema, si te quitan eso se cae, mejor ascender al mediocre, además, él, al tener más tiempo libre debido a que no hace bien su trabajo, tiene más tiempo para lamer culos.

Sobre todo paciencia, y como diría el señor lobo, no empecemos a chuparnos las pollas todavía.

Que tengas un buen día.

SSergio.

Anónimo dijo...

Lo de ir con traje es bastante discutible, muchas veces para un trabajo técnico haces más el gilipollas que otra cosa yendo de traje, yo soy de la opinión que con unos pantalones de vestir, unos zapatos decentes y una camisa vas listo. Alguna vez he visto a alguno que va mejor vestido que el que entrevista, sobre todo tema de complementos; como gemelos, alfiler, etc.. Yo creo que es mejor evitarlos. Si el puesto es de comercial o alguna hostia similar en la que sabes que vas a trabajar con traje, pues de acuerdo, te plantas un traje y una corbata, pero para un puesto técnico como que no lo veo.

Saludos.