domingo, 19 de octubre de 2008

Soy un inculto musical

Hola, me llamo Carlos y soy un inculto musical.

(Decid: hola, Carlos).

Creo que ser inculto musical es un estigma social hoy en día a la misma altura que ser un violador, o pederasta, o las dos cosas juntas, no lo tengo muy claro. En una sociedad donde si no eres capaz de soltar parrafadas enteras de sesudos grupos alternativos no eres nadie, a mi me cuesta decir tres grupos cualquiera sin tener que pensar mucho. Menos mal que lo llevo con discreción, salvo por gente como Eli (/milmariposas), que de vez en cuando lo divulga. Si algún día aparezco muerto en un callejón, ya sabéis a quién tenéis que dar las gracias.
Y el caso es que a mi me gusta la música. Incluso diría que me resultaría muy desagradable un mundo sin música (pero no me suicidaría, como he llegado a oír, a mi lo que más me gusta de la vida es vivir). Mi problema, que no se limita a la música pero la afecta, es mi nula constancia y lo poco que me importa lo socialmente aceptable. Me explico.

Yo soy de los que de pequeño comía chorizo con chocolate porque estaba bueno. Nunca me importó el qué dirán, o las sabias recomendaciones del pediatra sobre los alimentos ricos en grasas. A día de hoy, sigo haciendo más o menos lo que me apetece, sin que me importe demasiado si es de gente rara. Ser normal, al menos para mi, es un coñazo. Además, mi mala cabeza y mi poca constancia hacen que me haya interesado en mayor o menor grado por todo lo interesable y que no sea ilegal. De lo más normal a lo más raro, y dejándome miles de cosas por el camino, me fascina leer, las artes marciales (y todos los deportes en general), el cine y las series, viajar, las culturas antiguas, hacer malabares, la cocina... hasta soy un pequeño experto en papiroflexia (pequeño por bajito, a ver cuanta gente conocéis que sepa hacer un globo de papel que se hincha, un dragón, o una pajarita que mueva las alas).

La música también se cuenta entre mis aficiones, y de hecho soy una de esas personas a las que algún día atropellará un camión desbocado por cruzar con los cascos puestos. Mi problema es que no me gusta nada en particular. Si coges mi reproductor, podrás encontrar cosas tan dispares como Offspring, Beach Boys, Jarabe de Palo o Jim Morrison. Pero esto son sólo nombres, y si me pilláis con mal día ni siquiera sabría deciros una canción concreta de ellos. A mi me gusta la música, canciones sueltas que en su día me fascinan y al de unas semanas puede que ni recuerde (a alguna le soy más fiel). Como estoy en el ordenador, puedo deciros algunos títulos. Hoy en día me encantan: The reason (Hoobastank), My way (Frank Sinatra), 19 días y 500 noches (Sabina), Me equivocaría otra vez (Fito), Bad day (Daniel Powter), All I want for Christmas is you (ni idea, la oí en una peli)… y un largo etcetera. Algunas, como Bad Day, son razonablemente nuevas para mi, mientras que otras, como 19 días y 500 noches, me gustarán por los siglos de los siglos, amén. Sé que no pegan. Sé que Sinatra no es lo más normal en una persona de mi edad. No podría preocuparme menos. El día que tenga que llevar lo último de Operación Triunfo para sentirme realizado, le daré mi reproductor a un relojero para que lo diseccione, y dispararé doce salvas en su honor.

Por supuesto, hay algunos autores con los que coincido más que con otros, aunque muchas veces tampoco pegan demasiado. Fito siempre me acompaña, Alanis Morrisette es omnipresente, Café Quijano va y viene, igual que Avril, y Bob Dylan me visita de vez en cuando, junto con algunos otros. ¿Por qué? No lo se, tendría que encerrarlos en una habitación y no dejarles salir hasta que descubra que tienen en común, y me iba a hacer falta un pequeño ejército y una ouija. Si secuestrar gente famosa es una lata, no te digo ya contactar con muertos famosos.

El caso es que siempre que me preguntan qué tipo de música me gusta reina un silencio incómodo en el aire. ¿Qué se supone que tengo que decir? Al final, junto con los libros o las pelis, he encontrado una solución diplomática que no deja contento a nadie salvo a mi mismo: me gusta la música buena. Esto no se extiende sólo a la música, y de hecho, creo que tengo la gran suerte de estar abierto a cualquier nueva experiencia y que exista la posibilidad de que me encante*.
Oye, alguna ventaja tenía que tener ser un inadaptado.


*Si ha pensado en algo de connotaciones sexuales y parafilias varias, bienvenido al club. Tenemos psiquiatra privado, y camisas de fuerzas de diferentes tallas. En breve recibirá un carné plastificado en su domicilio.

5 comentarios:

Ruth dijo...

a mi antes me pasaba lo mismo, hasta q me di cuenta de q lo unico q escuchaba eran diferentes bandas sonoras de películas y series diversas, como Pesadilla antes de navidad, Naruto, Charlie y la fabrica de chocolate, american beauty, la chaqueta metalica... y así podría seguir mucho tiempo.

al final encontré lo q tenían en común, ves? todo es ponerse!

mmm... y vete mandando el carné plastificado. Mi pensamiento va mas rapido q mi velocidad de lectura :(

un beso!!

Tamasan dijo...

Yo soy inculta musicalmente hablando. Y no me gusta la musica en inglés, ni en francés a no ser que la primera vez que oiga lo que dicen lo entienda (y no es lo común)


Tampoco me gustan los 40. En el coche cuando no me gusta la canción que ponen en la radio cambio a la SER. Porque las tertulias sí que son divertidas,,, ¿Qué hay mejor que después de un día trabajando (y leyendo muchas noticias) ponerte a escuchar a Angels Barceló y a sus tertulianos,,,? ¿Y despertarte con el boletín?


Todos somos bichos raros.

Leire dijo...

me encanta tu blog, acabo de empezar con el mio pero ya me habia pasado por aqui y he leido varias cosas y me encanta todo lo que escribes, espero que te pases por el mio; un saludo grande.

Brittany dijo...

i just discovered the joys of google translator. i can read your blog now! hooray! also, every time alanis comes on my ipod i think of you, hehe.

Mariu Sama dijo...

Yo sé hacer cohetes, focas y cerditos, y globitos de papel muy rudimentarios pero que sí se inflan ^^ (y si le echo un veo al libro, igual me acuerdo del resto de las cosas que sabía hacer...)
Y también un monedero con compartimentos y todo! De pequeña usaba uno para llevar mis cromos >w<

Sí, qué pasa, me he quedado con lo de la papiroflexia. Pero el post muy interesante, eh? XD