jueves, 30 de octubre de 2008

A vueltas con las series (inciso)


Antes de continuar con el capitulo dos de mi aclamado análisis de las series de actualidad, me gustaría recordar una en concreto, que nos marcó a todos, pero sin embargo olvidada y denostada en la actualidad. Lo tenía todo. Drama, acción, romance, grandes efectos especiales… sí amigos, habéis acertado. Se tratabe de los inigualables...


MIGHTY MORPHING POWER RANGERS

Los Power Rangers marcaron época. Aunque tuvieron dignos predecesores (Bioman), y algunas copias posteriores (VR-Troopers) todo el mundo sabe que si no son los Power Rangers, no son los auténticos. Para los que no se acuerden de ellos, eran una serie de adolescentes treintañeros en pijamas de colores que salvaban el mundo. Los pijamas eran la leche, porque aparte de dar superpoderes, como el de ser súper-ridículos, cabían en un reloj de última tecnología del tamaño de un Casio de los años ochenta. Además, cada Power Ranger gastaba un color y un animal prehistórico que evidenciaba su rango en el equipo. Esto de los colores era muy estricto, porque aunque evidentemente nadie podía saber jamás su verdadera identidad, la ropa de calle debía cuadrar perfectamente con estos colores so pena de muerte. Hasta siendo un niño inocente no podías dejar de preguntarte cómo era posible que nadie atara cabos al ver a cinco maromos con ropas monocromáticas y relojes del tamaño de naranjas.
Sin entrar en engendros posteriores, los Power Ranger originales son el rojo, azul, amarillo, rosa y negro, más el fichaje del verde en el mercado de invierno. Analicemos a estos simpáticos personajillos, y sus andanzas.

El Power Ranger Rojo: era el puto amo, el jefe del equipo y el más guapo. Tenía una espada, único arma que parecía medianamente útil en una pelea, y su animal era el tiranosaurio, el dinosaurio molón por excelencia. Su misión principal en la serie era marcar posturitas, soltar las frases lapidarias al monstruo, y poner sonrisas profident al final del capítulo. También, por exigencias del guión, tenía que llevar siempre camisetas sin mangas (rojas) marcando brazo, y un pelo maloso-repeinado a juego.
Si de niño jugabas a los Power Ranger con los amiguetes, querías ser el rojo y punto, todo lo demás era una humillación.

El Power Ranger Rosa: era la contrapartida femenina del rojo, sólo que más inútil y con propensión a ser raptada y/o acorralada. Aun así, no se le echaba del grupo porque estaba buena y era la novia del jefe, aunque esto último puede que sea invención mía.
Su animal era el pterodáctilo, y su arma el arco. Esto era un poco raro, ya que todos llevaban pistola, pero al final se le perdonaba todo por las minifaldas, ya que por aquel entonces no existían las jamonas con escotes descomunales que presentan hoy los dibujos, y esto era lo mejor que había después de Xuxa.
Por cierto, es la única de la que me acuerdo el nombre: Kimberly. ¿Por qué será?

El Power Ranger Azul: era el empollón, y ponía el toque intelectual al equipo. Si no recuerdo mal era el mecánico, ya que por aquel entonces aun no hacía falta un informático para estas cosas. Como en las series chungas de aquel entonces ser inteligente iba ligado a ser cobarde y no comerse un rosco, también era el pringadete oficial. Pero bueno, el resto le querían porque era gracioso, hacía bien de cebo (cuando el rosa andaba ocupado) y le permitía al rojo parecer más macho por comparación. Luego daba igual, porque cuando se transformaba estaba híper mazado, como todos, y pegaba unas ostias como panes.
Su animal era el triceratops, y manejaba un tridente, arma ridícula donde las haya.
Curiosamente, en el videojuego de GameBoy era el mejor, más que nada porque un tridente es muy largo, lo que viene bien a la hora de repartir estopa.

El Power Ranger Amarillo: como se llevaba mucho la integración racial y tal y cual pascual, el amarillo era, adivinad… sí, una china. Tenía siempre cara de cabreada y de marimacho para no quitarle protagonismo al rosa, pero como contrapartida zurraba de lo lindo, para que no se dijera que las chicas no son guerreras. La verdad es que no recuerdo gran cosa de esta pobre mujer, porque con las tres personalidades anteriores se cumplía el cupo de personajes complejos y profundos.
Su arma eran dos cuchillos y promesas de dolor infinito con cara de vinagre, mientras que su animal era el tigre dientes de sable. Esto último arregló mucho el personaje, ya que ser una china vinagre no mola, pero un tigre dientes de sable ya es otra cosa. El segundo animal más molón de la serie.

El Power Ranger Negro: continuando con la integración racial… el Power Ranger Negro era… negro (por aquel entonces los negros eran negros, también en la tele, y no pasaba nada). Si de la china me acuerdo poco, del negro guardo vagas nociones al respecto. Puede que lo que más me haya quedado grabado fueran los ingentes esfuerzos de vestuario para vestirlo con ropas negras y aún así alegres, ya que por aquel entonces los negros de la tele eran simpáticos y dicharacheros. De hecho, en la foto se puede apreciar muy bien a qué me refiero.
Su animal era el mamut, y su arma el hacha. Por aquel entonces no lo entendía, porque el mamut no le pegaba mucho (no era un negro estilo M.A.) pero con la sabiduría que me dan los años, seguramente le caía como un guante. Al fin y al cabo ya se sabe que los negros y los mamuts tienen… troooompa.

El Power Ranger Verde/Blanco: este ya se incorporó más tarde, e iba más a su rollo. Le jodió el chiringuito al rojo, ya que pasó a ser el nuevo tío bueno con camisas que dejaban más músculo al aire, una mascota más guapa (dragón) y una melena de malote que encandilaba a las nenas.
Empezó como Power Ranger Verde, y su función era parecida a la de Ikki en Caballeros del Zodiaco (de la que hablaré otro día). Para los que no sepan de qué hablo, este tío se dedicaba a sus asuntos, y cuando la cosa se ponía fea les echaba una mano a los titulares. Era infinitamente más fuerte, sobre todo cuando le pasó algo raro (creo recordar que se medio moría, o se caía en una piscina de lejía, pero no me hagáis mucho caso) y se transformó en el Blanco, como Gandalf.
El Power Ranger Verde fue la causa de la caída del Rojo primero en las películas de porno gay, y luego en el asesinato puro y duro. Si no me creéis, bucead un poco por la red.

Y ya está, este era el elenco de los buenos. Los malos cambiaban, aunque había una bruja en la Luna que tenía el trabajo de suministrarlos cada capítulo. Y hablando de los capítulos, estos eran un ejemplo de innovación y giros de guión inesperados, pero como toda obra maestra, al final seguían un pequeño patrón que me gustaría compartir con vosotros. Disculpad las lagunas, ya que mis recuerdos son difusos y dolorosos.

Primero, en un bar donde los Power Rangers degustaban batidos sin alcohol (cada uno de su color respectivo) aparecían dos retrasados mentales creyéndose malos y guays. Existían simplemente para ponerse en peligro y ocasinalmente vislumbrar la verdadera identidad de los Power Rangers, aunque como tenían el hándicap de que sus padres eran hermanos nunca suponían una amenaza seria. Mientras ellos hacían el panoli distrayendo a nuestros héroes, una flamenca resentida con el mundo maquinaba desde la Luna. Aquí la memoria me falla, porque no se si mandaba un monstruo y este creaba a los masillas, o mandaba a los masillas y luego al monstruo. El caso es que llegaban los masillas.
Los masillas eran, sin duda, el personaje entrañable y sacrificado de la serie. Venían siempre en grupos, y hacían unos ruidos muy graciosos, como de sapo haciendo gárgaras con Listerine. Su misión era, colmo de la originalidad, acabar con los Power Rangers, y como eran muy inútiles solían intentarlo acorralando a uno a la salida de aparcamiento. Esto nunca servía para nada, pero ponía sobre aviso al resto, que se ponían a buscar el origen del marrón, que no era el otro que el bicho gordo del capítulo. Para ello, utilizaban la inestimable ayuda de Zordon, una versión sólo cabeza de Mr. Propper encerrada en una mampara de ducha, y su amigo el robot-paellera cuyo nombre no recuerdo. No sé qué hacían exactamente, pero cuando los Power Rangers abandonaban el cuartel general empezaban lo bueno: los protas encontraban al bicho, y llegaba la hora de las tortas.

Round 1: tras la posturita de rigor para la foto en grupo, el monstruo apalizaba a los protagonistas sin piedad, con los masillas de consortes para molestar. Los Power Rangers las pasaban canutas, pero poco a poco iban eliminando la morralla hasta que sólo quedaba el boss. Aquí, tras intentos más o menos infructuosos, combinaban las pistolas de alguna manera extraña y zumbaban al malo un rayo cósmico al grito de “Zas! En toda la boca” que lo dejaba en el suelo hecho mierda.

Round 2: Rita, la Pantoja lunera, montaba en cólera al ver que su bicho había sido humillado con unas pistolas de plástico del Mercadona, y tiraba su bastón. Desde la Luna a la Tierra, sí, era de Bilbao. Al aterrizar, el bastón no sólo resucitaba al malo, sino que lo hacía crecer hasta que se hacía como un edificio de 30 pisos, y le inyectaba una ración extra de mala leche.
Los Power Rangers, que ya se estaban yendo dándose palmaditas en la espalda, empezaban a currarse con el y eran apalizados y pisoteados sin piedad, empezando por el azul y acabando por el rojo. Fin del Round 2.

Round 3: recordando súbitamente que cada semana les pasa lo mismo, el Power Ranger Chachi (Rojo) daba la orden de llamar los Zords, que eran unos bichos mecánicos escondidos por los confines del mundo. Si la memoria no me falla, el tiranosaurio salía de la selva, el pterodáctilo de un volcán, el tigre dientes de sable de un desierto, el mamut del polo, y el triceratops… pues de una llanura o algo así, ni idea. El caso es que llegaban todos en un titá y se arrejuntaban para crear el Megazord.
El Megazord, una burda copia de Mazinger Z, recibía las dos galletas de rigor, pero luego pillaba la espada de Conan versión (muy) extendida y le zumbaba al bicho un guarrazo en mitad del pecho que lo dejaba listo para criar malvas.

Y así era más o menos un capítulo de esta entrañable serie de nuestra niñez. Había variaciones, como la vertiente hardcore de los combates, donde el Power Ranger Verde se pasaba a echar una mano, o sacaba su Megazord particular (tenía uno para el sólo, un dragón) y repartía estopa a mansalva. También, a veces un capi estaba especialmente pensado, y raptaban a alguien, o entraban en el garito de Zordon… pero en general, el 99% seguía esta estructura que le dio a esta obra maestra el éxito que se merecía.

Por desgracia, aun siendo un tierno infante, había detalles de esta serie que acabaron por hacerle perder su magia en pro de otras mucho más realistas (viva Dragon Ball y Caballeros del Zodiaco). He aquí la lista de cosas que de verdad nunca entendí de Power Rangers:

• ¿Por qué, como ya he comentado, tenían que vestir siempre del mismo color? ¿Qué opinaban sus madres de esto?
• ¿Por qué Rita no mandaba al monstruo a tamaño edificio? ¿Cuándo bajaba a por el bastón? ¿Por qué no le zumbaban entonces?
• ¿Por qué, con el paso de los capítulos, los masillas ganaron fuerza pero también un botón de autodestrucción en el pecho? ¿Qué tipo de evolución es esa?
• ¿Por qué los robots de animales no le zurraban al malo aprovechando que eran cinco contra uno, en vez de juntarse para sacar un robot más gordo? ¿Por qué el malo no les daba candela en el proceso de ensamblaje? ¿Cómo se metían los Power Rangers en esos pedazo de armatostes?
• ¿Quién pagaba los edificios que se cargaba el Megazord? ¿Qué tipo de seguro hace falta contratar para cubrir daños por peleas entre robots y extraterrestres?
• ¿Por qué un espadazo en esa serie sacaba chispas? ¿Por qué cuando le di una cuchillada a mi amiguito en el patio del cole no pasó lo mismo? ¿Por qué estoy encerrado aquí desde entonces y me ponen unas camisas tán incómodas?


En fin pequeñines, el próximo día, más y mejor. ¡¡¡Sed felices!!!

5 comentarios:

lirinem dijo...

ME HA SORPRENDIDO TU MEMORIA!! y mucho... mucho...mucho

no me acordaba de nada! XD excepto de q mi power ranger favorito era el rojo y q pensaba q era la unica persona sobre la faz de la tierra a la q le gustaba el power ranger rojo ¬¬...


un beso!

Tamasan dijo...

Mandaba a las masillas primero. Luego iba el monstruo, pero se hacía grande y los Power Rangers se juntaban en el megarobot ese,,, lo mataban y se acababa el capitulo,,,
Yo no me acordaba de tanto de la serie,,,


Ahora mismo voy a 'metamorfosearme'

Leyre dijo...

buuuuuuuuuf a mi no me gustaban
los power rangers, era mas tonta y veia cosas diferentes xD
un saludo muy grande!

Lamu dijo...

Go go power rangers...
Madre mía, qué de recuerdos... y qué de frikismo!! A mi me gustaba el negro... Ya apuntaba maneras desde pequeña, jajaja.
Me he reído mucho con tu entrada, espero que al menos en Dragon Ball me dejes alguno bien, porque con esa serie estaba que no cagaba (de pequeña). Incluso ahora, cuando algun fin de semana de despiste, me levanto cuando el relon tiene sólo un dígito, y lo pillo en cuatro, me hace graca verlo. Pero ya no es lo que era, y encima yo crecí viéndolos en catalán, así que se me hace rarísimo...

(jo, qué rollazo te he soltado...)

Ariane dijo...

¡Que grande eres! Me pasaba el verano viendo esto y jugando a Go go Power rangers, con mi primo y mi hermano.

De hecho me encantaba la musiquita del principio, y confieso que tenía el Megazord, el negro ese moderno que sacarón después del gran éxito del de colores...

Lo que decía, que eres enorme!