martes, 18 de noviembre de 2008

Dog Soldiers

Tengo un top tres de las peores pelis que he visto (o me he dormido, que viene a ser lo mismo). La verdad es que me he tragado tantas pelis malas que podría hacer un top ten y aun así muchas quedarían fuera, pero hay tres que recordaré ahora y siempre como hitos en la historia del cine. Si el día que vi Memento (dos veces) flipé, y cuando salí de Matrix quería aprender kung fu -cosa que he conseguido, por cierto-, al salir de ver estas me daban ganas de hacerme asesino a sueldo, con dedicación exclusiva a directores y guionistas.

De mi top tres particular, sin duda Dog Soldiers se lleva el número uno de calle. Vi esta película alquilada del videoclub en casa de unos amigos, y ha sido la única vez que he caído frito en circunstancias similares, que yo recuerde. El engendro, como podéis imaginar, era de hombres lobo, casquería y sustos en general. Dado que han pasado unos años, puede que mi fecunda imaginación haya añadido detalles al asunto, pero he aquí un resumen de lo que recuerdo.



DOG SOLDIERS, o la peor película del mundo.


Dog Soldiers comienza en un oscuro bosque, donde unos aguerridos marines hacen juegos de guerra de esos que hacen los yankis cuando se aburren. Los marines se lo pasan pipa: cantan, bailan, asan salchichas en una fogata y echan unas risas en general. Lo malo es que tanto barullo llama la atención de los hombres lobo, que deciden gastarles una broma, ya que una cosa es ser malo y otra muy distinta no tener sentido del humor. Total, que entre todos pillan una vaca, le arrancan la piel (sentido de humor licántropo, entendedlo) se acercan sigilosamente con ella en brazos, y la lanzan en medio de la fiesta. Los marines, que son capaces de matar de cien formas distintas pero no de detectar a media docena de hombres lobo descojonándose de la risa con una vaca en brazos, no se pispan de nada hasta que el regalo les cae en medio de la jarana. Aunque rudos y aguerridos, pillados por sorpresa gritan como nenas, y no recuerdo muy bien si echan a correr ya o se abrazan unos a otros y las carreras vienen luego. Para el caso, viene a ser lo mismo.


Si pensáis que la peli decae, os equivocáis de medio a medio, queridos lectores. Después de semejante comienzo, empieza lo bueno de verdad. Confusas escenas por el bosque, tiros, sangre, vísceras, más tiros, y al fin un grupo de valientes (o los más cobardes, no sé) que llegan a una casa en medio del bosque, donde aguarda una amable señora. Qué hace una amable señora viviendo en mitad de un bosque infestado de licántropos no parece plantear ningún problema a los marines, pero ya se sabe que para entrar en el ejército sólo hacen falta dos brazos donde hacerse tatuajes. El cerebro es opcional.


Total, que Tony, Johnny y compañía llegan a la casa y tratan de cerrar la puerta, pero un hombre lobo malo anda más listo y cuela la zarpa, abriendo a Johnny en canal. El resto del pelotón, con gran esfuerzo, cierra una puerta con pinta de romperse con solo mirarla y echa… el pestillo. Sí, el pestillo. Lo que no ha podido hacer un comando de marines bien entrenados lo suple un pestillo digno de cualquier bareto de mala muerte. Los marines, que ya se ven salvados, como el Athletic después de ganar a Osasuna, deciden que con eso va que chuta y se dedican a mirar como Johnny se sujeta los intestinos. O también podrían ser las salchichas de la cena, en este momento de tensión se plantean ciertas dudas sobre como creen los yankis que funciona el cuerpo humano por dentro.


La cosa pinta mal, ya que aunque los hombres lobo campan por ahí y la casa da más pena que la de los tres cerditos, Johnny se muere y eso no puede ser porque el chaval es guapo a rabiar. Por suerte el comandante, que es un tío leído y con clase, saca el superglue y le mete las tripas “padentro” otra vez. Alehop. Sabiendo que sus hombres son unos ignorantes y están flipando, explica como el superglue fue originariamente inventado para pegar tripas y luego la gente que no tiene ni idea pues lo empezó a usar para pegar el asa de la taza del café y cosas así. Todos los días se aprende algo nuevo.

Mientras tanto, la señora de la casa saca unas sopas de sobre y unos torreznos y se dedican a cenar, que correr por el bosque es duro y más si te han dejado a medias la barbacoa.


Ya con todo calmado y la tripa llena, llega el momento de organizarse, y Tonny empieza a dar órdenes a sus hombres para que vigilen las entradas, algo así como “Marc, échale un ojo al ventanuco del vater a ver si se va a colar un Toby de esos por ahí. Y tu Johnny, ya vale de quejarse que eso me lo hice ayer al afeitarme el pecho, vigila el ventanal del comedor que vaya usté a saber. Y rápido, redios, que me buscáis la ruina. Panda inútiles”. La pena es que los hombres lobo, que no son tontos, andan pegando la oreja y caen en que es verdad, que el ventanal del comedor parece la pasarela Cibeles, así que entran en tromba provocando nuevos e hilarantes momentos con casquería y balas a tutiplén.

Por desgracia, aquí un servidor se durmió.


Al final recuerdo vagamente como la señora de la casa se descubre como la mujer-loba jefa (explicando así el hecho de que viviera ahí sola, lo que cuadra el guión y deja a los marines como idiotas). También les ha envenenado la sopita, pero el caso es que a pesar de sus evidentes dificultades para mantenerse consciente, Tonny toma las riendas del asunto, abre la llave del gas y lía una verbena de padre y muy señor mío. O algo por el estilo. El caso es que todos y cada uno de las decenas de hombres lobo estaban en el salón y mueren (era el último capítulo de “Sin tetas no hay paraíso”, y hay cosas que ni los monstruos perdonan), mientras que Tonny y sus hombres salen de la casa jodidos pero contentos, jurando que la próxima vez que les manden de juegos de guerra se van a quejar al general. Los últimos segundos la cámara se va difuminando mientras Johnny, ya recuperado, masculla: “Vaya pinta que llevamos mi sargento, todos sucios y con los uniformes hechos unos zorros. Asquito de maniobras”.



Otro día, el número dos: “Devuélveme mi suerte”.


Edito: rememorando viejos momentos, descubro en Internet que los soldados eran británicos y los bosques escoceses. Para el caso, patata.


PD: Lamu, no te olvido, pero tenía la entrada preparada. En breve, las preguntitas dichosas, aipromiss.

2 comentarios:

AnArKiA dijo...

Ya he puesto a deskargar la peli xD

Rekuerdoooosss!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

crispi dijo...

ee pedorrrin me e exo blog ajajajjajajaja


soi la grafitera xd