lunes, 9 de marzo de 2009

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Como siempre que prometo hablar de algo concreto o dejo algo a medias, paso olímpicamente del tema para centrarme en cambio en lo más apasionante de lo que nunca he hablado, y que no me explico cómo no ha surgido antes. El sexo, las relaciones humanas, las grandes historias… todo está concentrado en ese maravilloso invento que ha revolucionado nuestras vidas. Que levante la mano el que no sepa en qué estoy pensando a estas alturas. Ahora, el que ha pensando en la tele, que se suicide metiendo la cabeza en el microondas.
Modo descongelado lento.

Me hace gracia cuando la gente dice cosas como: ¿Cómo podía vivir antes sin agua corriente? ¿Sin electricidad? ¿Calefacción, sanidad o transporte? Y digo yo: ¿cómo puede cualquier persona por debajo de los 30 años vivir sin Internet? Sed sinceros.
Hace poco estuve buscando piso. Cuando iba a verlos, tenía en mente muchas cosas: ubicación, accesos, amplitud, número de baños… pero es que los que no tenían Internet ni me los planteaba, y gracias a dios apenas existían. El único que fui a ver que no disponía de conexión estaba en trámites, y los inquilinos parecían más una panda de yonkis en la tercera semana de mono que estudiantes disfrutando de la vida en su pisito de alquiler. Apostaría que habrían cambiado el jacuzzi por un par de horas de conexión. Evidentemente no lo tenían, porque para empezar, ¿de qué sirve una casa con jacuzzi y sin Internet? sería como tener mayordomo y no tener médico de cabecera.
Aunque que leches, con Internet, ¿quién necesita ninguna de las dos cosas?

Y es que hay pocas fuerzas en la naturaleza más poderosas que alguien intentando conseguir Internet. Cuando se cae el wifi en casa, la gente entra en un estado de pánico absoluto comparable a la pérdida de un familiar cercano. Oh dios, no funciona Internet. Debo llamar al servicio técnico. Robaré, mataré, violaré, haré lo que me digan, pero devuélvanme Internet. ¿Sacrificar a mi primogénito?¿Tirar una virgen a un volcán? ¡No hay problema, pero por favor, no me torturen más!
Menos mal que siempre hay una red de un vecino activa, ¿verdad? Nos da corte pedirle un huevo, pero podemos estar semanas chuleándole su red sin el más mínimo atisbo de culpabilidad. No pasa nada, es Internet, el haría lo mismo. Es como matar a alguien en el desierto si tiene agua.
Para el transporte es igual. Ahora que tengo que ir de vez en cuando de Madrid a Bilbao, me he empezado a plantear el tren. ¿Por comodidad? Si, claro, puedo levantarme, estirar las piernas, ir al baño cuando quiera, tomarme algo en la cafetería, y seguro que hasta los asientos son más amplios. ¿A quién le importa? Tiene wifi, y enchufes. Puedo pasarme cinco horas en Internet en vez de mirando al techo, ¿qué más da el resto?
Algunos días pienso que si los trenes a los campos de concentración hubieran tenido wifi, la mitad de la gente habría subido voluntaria. Otros… otros estoy seguro.

Pero lo queramos o no, nos guste o no, y por más que intentemos explicarles a nuestros padres sus múltiples usos, Internet nació por y para el porno. Es triste, ¿eh? Yo siempre he sospechado que sus primeros momentos consistieron en dos frikazos discutiendo como intercambiar su colección de tetas, pero los estadounidenses, en una hábil campaña de desinformación, han conseguido hacernos creer que tiene sus orígenes en fines militares. ¿Hay alguien que aun se crea esto, aparte de Aznar? Yo he visto gente que ha intentado descargarse todo el porno de Internet, y no lo ha conseguido. En serio. Dos Teras (dos mil gigas más o menos). Seguía habiendo más.
Y es que, según las estadísticas, el 40% del tráfico de Internet es porno. Y viendo las búsquedas que teclea la gente en Google cuando llega a este blog, me atrevería a decir que el resto es de despistados que acaban donde no pretendían. Nunca os imaginaríais la cantidad de gente que pasa por aquí buscando, y cito textualmente por coger las más repetidas, “Silvia Saint se las come a pares” (vale, esta me la busqué), “tangas a mansalva”, “cubanas esculturales”, “sexo en erasmus”, “sexo en la sauna” (menudo agobio) y un largo etcétera en el que omitiré las de pedofilia y coprofagia (que las hay, y abundantes).

Otro de los grandes divertimentos poco explotados hasta hace poco que nos proporciona Internet son las redes sociales. Aún recuerdo el día en que se empezó a oír hablar de Facebook y todo el mundo miraba al cielo diciendo cosas como “eso es para frikis, que no tienen vida de verdad”, o “eso lo hace el gobierno para controlar, es como una secta”. Casi me avergonzaba de mi mismo, oye, hasta que de la noche a la mañana ocurrió un milagro de proporciones bíblicas que se les olvidó incluir en el libro sagrado. En realidad, al séptimo día dios no descansó. Todos saben que no se cansa. Al séptimo día dios creó el Tuenti, y vio que estaba bien, y todo fue socialmente aceptable.
Amén.

Hoy en día no tener tuenti es como cuando hace diez años no tenías móvil. Que digo, mucho peor. Si no tienes Tuenti no eres nadie. ¿Cómo demostrarás al mundo que en cada fin de semana tuyo hay más fiesta que en una vida de todos tus conocidos? ¿Cómo marcarás palmito (en caso de mujeres) con tus amigas, demostrando que eres la más sexy del mundo, y que cualquier otra chica debería dar gracias al cielo por estar lo suficientemente lejos de ti para que no la eclipses? ¿Cómo harás fotomontajes expresando tus privados, personales e íntimos estados de ánimo? Bueno vale, puede que con un fotolog, pero el tuenti también vale.
Y es que el Messenger está “out”, señores, y el que no lo sepa está “out” también. Lo que se lleva ahora es mandar mensajes por el Tuenti, al más puro estilo msn. ¿Por qué? El tuenti es cool. Cualquier pringado tiene Messenger, pero que te llegue un mensaje al tuenti hincha más el ego que Natalie Portman esperándote desnuda tirada en el sofá de casa. Además, el tuenti se puede abrir en cualquier navegador, permite cotillear infinitas horas, y en caso de aburrimiento supremo, no me negaréis que es mucho mejor actualizar cada cinco segundos que simplemente mirar el Messenger esperando que se conecte alguien. Ah, el perverso placer de tener que estudiar pero actualizar “una vez más” por si acaso… y otra… y otra… y …oh! nueva foto de menganita, nuevo mensaje en el tablón de fulanito, cotilleos…
Puro vicio.

Y aun hay mucho más, señores, pero esto está quedando tamaño post doble (por el escaqueo de la semana pasada). Ver series, jugar a juegos en flash, leer blogs, comentar blogs (EJEM!!!!), youtube, foros, revistas, webcomics, flicker, eBay, juegos online… Internet es un mundo, y la vida real… la vida real no son más que distracciones!!

Hello, World!



PD: para todos aquellos que se preocuparon por la variedad de mi dieta cuando comenté la pasta y el arroz, para los que pensaron que tenía alergia a los revolcones fuera de la cama cuando hablé de los polvos en sitios raros, y para los que piensan que considero a las mujeres extraterrestres peligrosos cuya misión es acabar con mi sistema nervioso…
A los dos primeros: esto es un blog de humor. Aprended a captar dónde acaba lo personal que me inspira y dónde empiezo a desbarrar o a decir frikadas, u os tiraré un hechizo de nivel divino sin posibilidad de tirada de salvación (más fácil no lo puedo poner).
Y para los últimos… no lo vayáis contando por ahí, joder! ¿No habéis visto V? ¿Queréis acabar como la rata? Nos están vigilando…

4 comentarios:

Nai dijo...

Qué grandes verdades y qué bien contadas! ;)Se exan de menos actualizaciones más a menudo!
Saludosssss

lirinem dijo...

buaaaaa Carlos q grandeeeeeeeee!!! XD menos mal q no lo he leido en el trabajo!!
justo hoy me he tirado tooodo el dia mandando sms privados por tuenti, q es mas cool q el msn y ademas mas facil de ver en el trabajo XD y si, cuando hay un comentario ooohhh esa sensacion... mmm jajajjaa

Algunos días pienso que si los trenes a los campos de concentración hubieran tenido wifi, la mitad de la gente habría subido voluntaria
no te has pasado un poquito?? no falta un yo lo haría?? XD

genial. a ver si la prox tardas menos tioooo

Anónimo dijo...

Yo debo de ser una de esas personas out pq la verdad es que no le veo del todo la gracia al tuenti, facebook....soy de esas de las que se quedaron en el messenger, no se pa quedar o ablar un ratillo, lo otro lo veo mas bien rollo cotilleo ( y mira que yo lo soy) pero no me acaba de llamar.

De todas forma me siguen encantando tus reslatos dela vida :)

Tamasan dijo...

Pues,,, yo creo que podría vivir sin internet,,, a mi con 5 minutos me vale,,, mirar el correo, periodicos y poco más,,, pero sin internet no tendría trabajo,,,