viernes, 4 de septiembre de 2009

Las señales

Situación: estoy el sábado en una discoteca cuando se me acerca un tío con un tupé a lo John Travolta en Grease. El elemento, sin cortarse un pelo, va y me suelta un “hola ¿eres homo o hetero?” con tan total y absoluto desparpajo que me deja a cuadros, y tengo que pararme a pensar la respuesta. Mientras buceo en mi cerebro tratando de recordar la última vez que alguien me entró tan directamente y, ya de paso, mi orientación sexual, el tío sigue con su rollo. Algo de las bondades de pasarme a la acera de enfrente y del éxito arrollador que tendría, todo esto supongo que espoleado por mi aparente momento de duda. Entre que empezó a hablarme y se fue, calculo que el proceso entero duró aproximadamente treinta segundos. Impresionante eficiencia (que no eficacia).

Puede que penséis que lo cuento para fardar, pero el caso es que la anécdota me dejó pensativo. Y es que no sé si os habéis fijado, pero en general los hombres tienden a ser ligeramente más evidentes que las mujeres a la hora del cortejo. Algo casi inapreciable, lo sé, pero como soy un tío observador y sensible me he dado cuenta. Y no tengo más remedio que confesarlo: como hombre, me pierdo en esa delgada línea roja. Se me escapa la sutil diferencia que separa el piropo descarado de la mirada fugaz entre miles de personas y flashazos discotequeros.

Hola, soy Asbeel y no capto las señales.
(Decid: hola, Asbeel…)

Y es que el arcano lenguaje de las señales femeninas es un arte, e interpretándolo soy más inútil que un condón de ganchillo. Porque seamos serios, ¿qué tipo de mensaje es que una chica juegue con su pelo mientras te habla? ¿Qué se supone que intenta decirme con eso? También dicen que es buena señal que sonría, que mire directamente a los ojos, un esporádico contacto físico… chicas, poneos de acuerdo: si somos seres incapaces de hacer más de una cosa a la vez… ¿cómo pretendéis que mientras intentamos mantener una conversación entretenida e inteligente, a la vez estemos atentos a si jugáis con el pelo, tocáis nuestro hombro mientras reís y nos miráis un microsegundo más de lo estrictamente estipulado en vuestros manuales imaginarios? ¡Si para la mitad ya es difícil hablar y mantener la mirada por encima del cuello! De donde no hay no se puede sacar, vais a tener que contemplar soluciones alternativas.
Por suerte para vosotras, soy un pozo de sabiduría y lo tengo todo pensado. Atentas.

Lo primero, propongo sustituir las miraditas por señales luminosas, un valor seguro con nosotros. Si en El Señor de los Anillos se pasaban casi dos libros sin ponerse de acuerdo en si había que zurrarse con Saruman, y luego va un hobbit, enciende una hoguera en una torre, y salen dos mil jinetes de La Marca a repartir estopa, imaginaos lo que podríais conseguir vosotras con un poco de esfuerzo. Si cambiamos hoguera por móviles, mecheros y bengalas luminosas (que llevamos prácticamente todo el mundo encima, así que no hay excusa), la cosa está tirada. Pasando a la parte de las risas y coqueteo inapreciable, una bocina de camión haría un papel mucho más digno. En serio. He tenido situaciones en las que hasta que la chica no me ha preguntado si tenía preservativos no me he enterado de que había ligado, pero una onda sonora capaz de despeinarme… eso sería una pista importante. Y ya por fin, lo del pelo tiene una solución evidente y efectiva. No os toquéis vuestro pelo… ¡tocad el nuestro! A ser posible, con un tirón orientado hacia la zona en la que pretendáis acabar el cortejo, sea vuestro cuarto o los baños de la discoteca, por citar dos ejemplos clásicos. Nosotros lo hacíamos en la época de las cavernas y nos funcionaba. ¿Dónde ha quedado ese afán de lucha por la igualdad de sexos?

En resumen, queridas lectoras, por vuestro bien y por el nuestro. Si os gusta un chico, no esperéis a que se acerque él, haciendo gala de una mentalidad machista del pasado. Sacad una bengala y deslumbradle, pegadle un buen berrido para dejarlo completamente desorientado, y lleváoslo a rastras a la esquina más oscura que encontréis. Como hombre, estoy seguro de que hay métodos mejores, pero… nosotros al menos no los hemos encontrado todavía. Y oye, siempre será mejor que el sistema actual...

¡Feliz depresión post-vacacional, y hasta la próxima semana!

11 comentarios:

Aitor dijo...

Hay que reconocer que en el mundo gay es mucho más trivial... demasiado, incluso.

Como te despistes y te pongas a mirar el infinito, a los diez segundos ya tienes a tres maromos acercándose cual cangrejos porque pensaban que les mirabas a ellos :S

Asbeel dijo...

Nunca nada es demasiado trivial. O al menos, esa es mi opinión algunos sábados mientras intento descifrar la piedra de Rosetta en versión miradas.

olatzi dijo...

reflexionare sobre tus consejos...te lo juro, falta me hace, pero yo creo q algunos....ni con señales luminosas(igual q yo, ya se q pa algunas cosas soy muy poco chica)

Ruth dijo...

estoy de acuerdo, algunos ni con señales luminosas y carteles intermitentes, ademas de 547351354 tuentisms (bueeeno igual queda reducido a solo uno, pero no sabes cuántos hemos escrito previamente...y descartado por ser demasiado claros...)q implican interes x nuestra parte... en fin, hay q ver lo ciegos q estais

No somos tan sutiles!! y si nos acariciamos el pelo, y tu sabes bien lo q eso significa.. lo apuntas en tu libreta mental y a la siguiente señal ya sabes q deberias lanzarte ^^

ya te ilustraremos en artes amatorias de mujer, tranquilo

feliz depresion?? emm gracias??

muaa!!

Asbeel dijo...

Eh! El tema de todo esto es que cambiéis, no que nos critiquéis por ser unos aparvaos (que lo somos).

Ruth, sabes que mi libreta mental es más bien un telesketch mental, y que no necesitas ilustrarme, sino apuntarme con una recortada para motivarme xD

^^

Tamasan dijo...

A mi hace un mes me preguntaron a ver si entendía,,,

y la verdad es que tardé una chispilla en entender la pregunta

Mariu Sama dijo...

El problema es que el catálogo de señales de cada tía es diferente... igual una se toca el pelo porque es un tic, y otra está intentando insinuarse... ¡Es un problema muy serio! >.< Pero vamos, que siempre queda el socorrido "buenas, tienes frío, o es que te alegras de verme?" para desambiguar XDDDD

Olatz Goti dijo...

El otro dia estube leyendo entradas antiguas, q buenos momentos nos regalas, sin más, q me encanta tu blog.

Asbeel dijo...

Voy a pincharme el ego para que se desinfle ^^

Ya. Graciassssssss, infinita ilusión me hace, en serio :)

Marga G. Azpiazu dijo...

A mí mis señales suelen funcionarme, aunque no pillo las de los demás :P

Ender Wiggins dijo...

"Hola, soy Asbeel y no capto las señales.
(Decid: hola, Asbeel…)"

con decir: "hola, soy un hombre" ya se sobreentiende la nula captación de señales no verbales. Somos tan buenos pillando lenguaje no verbal como los lunnis jugando al mortal kombat.