miércoles, 11 de noviembre de 2009

Compendio de mi vida madrileña (I)

Allá por Enero me dio por mudarme a Madrid. Mucha gente me ha preguntado por qué Madrid, antes y después del magno evento. Nunca he sabido muy bien qué contestar. En resumen, me apetecía una ciudad grande, el extranjero me resultaba un salto un poco brusco recién acabada la carrera, y Barcelona era el destino guay de moda y a mi me repatea ser guay. Desde entonces he vivido en la capi. Tiene cosas buenas, cosas malas, y cosas cojonudas. Empecemos por lo malo, que sé que os gusta regodearos en mis desgracias.

En general, como ya os imaginaréis, las labores domésticas no son precisamente una fiesta. Planchar es tan divertido como dormir en una cama de clavos y, como ya dije, es lo que más me molesta, pero hay que añadir otra serie de actividades. Fregar los platos, por poner un ejemplo, no tiene mucho problema (más que nada, porque lo hace el lavaplatos). Fregar las sartenes, en cambio, ya empieza a ser más chungo, pero se aguanta. Pero si alguien me explica cómo se hace para dejar un tupper 100% libre de cualquier ápice de grasa, por favor que venga aquí y me ilumine. Porque ahora todos estáis sonriendo y pensando que soy un gañán, y que a vosotros nunca os pasa. Pero nooooo, pequeños farsantes. Todos sabemos que, aunque friegues el tupper con estropajo de adamantium y Fairy Ultra-Mega-Master-de-la-muerte, cuando lo enjuagas y pasas el dedo eso está CASI limpio, pero no limpio del todo. De hecho, si de tanto frotar eliminas una capa de plástico, dará igual. Hay manchas que perduran en los tuppers hasta el final de los tiempos, abriéndose paso hacia el fondo a través del plástico, como el ente vivo y fantasma más tonto del mundo. Nunca alcanzaré a comprender este extraño fenómeno, pero bueno, para hablar de pelis de miedo ya tuvimos la semana pasada.

Otra cosa que me quema es cocinar, lo reconozco. Y no os confundáis, ya sabéis que me a mi encanta. Pero cocinar a las once de la noche después de nueve horas de curro, una de gimnasio y dos de entrenamiento, por ejemplo, no mola tanto. En general, diré que cocinar para uno es un asco, y que estoy por irme a Cuba y volver casado, a la más pura costumbre bilbaína. Eso sí, cuando la cubana en cuestión se entere de que no la he traído para matarla a polvos sino para que se coma mis potajes, no sé cómo se lo va a tomar. Pero bueno, ¿qué es un matrimonio sin desavenencias?
Siguiendo con las tareas caseras, limpiar la casa también es algo que reconozco me supera. No porque me disguste (onemoretime, siempre será mejor que planchar), sino porque se me olvidan partes. Como algunos ya sabéis, estoy genéticamente imposibilitado para recordar cosas que:
a) Mi vida no dependa de ellas.
b) No estén relacionadas con una estupenda.
c) No estén relacionadas con un tema extremadamente inútil o poco comprensible.
Total, que no sé cómo lo hará el resto de la gente, pero empieza a ser turbadoramente frecuente que después de pasar el suelo tenga que recuperar fregona y cubo porque me he dejado exactamente una baldosa sucia en mitad del salón. No, no sé cómo lo hago. Sí, soy un poco idiota. Pero, si lo piensas… joder, son treinta baldosas y siempre empiezo por las esquinas. ¡Veintinueve de treinta no está nada mal!
Por cierto, con esta frase acabo de destruir uno de los mitos sobre mi persona que intrigan a mis compis de piso: por qué dejo un día entero la fregona a la entrada del salón después de hacer limpieza. ¡Sorpresa!

Pero todo esto son pequeños inconvenientes, que total, me pasarían en cualquier parte siempre que viviese solo. Realmente, además de a cierta gente, hay una cosa que echo de menos horriblemente en Madrid, que se va acentuando con cada día que pasa. Y no, no es el sirimiri. Y es que la vida es muy chunga sin vehículo propio, y una vez que te has acostumbrado a él, se le echa mucho de menos.
Parece mentira, yo que soy el adalid del transporte público y la bicicleta, pero la gran capital es un poco puñetera para estas cosas. No por el primero, que a pesar de las protestas me parece bastante acertado (una vez que aprendes a convivir con el cercanías). Pero hay que reconocer que cubrir seiscientos mil kilómetros cuadrados a base de metros, trenes y autobuses es bastante complicado. Y oye, a pesar de que por las obras que se ven, Gallardón tenga pensado poner una parada de metro en cada esquina de Madrid, por ahora es sólo un proyecto.
Total, que unido al hecho de que andar en bici por aquí es igual de seguro que la caza de leones con chancleta, el transporte por la capi está chungo.: o tienes suerte y hay una línea de metro en tu destino (y no muchos transbordos de por medio) o la has jodido pero bien. Y tengo la desventaja de que la montaña no está muy bien conectada, así que me encuentro con un grave déficit de paisajes naturales que no sé cómo solucionar. Podría comprar un coche, pero para cuatro viajes que haría al mes sería absurdo, porque entre la pasta del carro en si, la gasolina, el seguro y la plaza de garaje, sospecho que me saldría mejor un taxi. Una moto me disminuiría el descalabro económico y de espacio (además de hacerme un tío molón), pero el peligro de andar en bici es extrapolable a la moto, con el handicap añadido de que, siendo de Bilbao, si me doy una leche con un coche a cierta velocidad iba a quedar hecho un asco. El coche, se entiende.
Además, el que conozca mi pelo entenderá que sea reacio a ir por ahí poniéndome y quitándome un casco.

Y hasta aquí las cosas malas, pequeñuelos. Iba a poner las buenas, pero dado que ocupan el doble y que dos post kilométricos seguidos sería abusar (sobre todo con mis recientes sequías actualizadoras) habrá que dejarlo para la siguiente semana.

¡Si es que no se me olvida, claro!

PD: puede que notéis que en este post hay muchos enlaces a posts anteriores. Yo también lo he notado. Supongo que llevo mucho tiempo hablando de muchas cosas, así que tarde o temprano me cansaré de ponerlos. Pero por ahora me hace ilusión ^^

15 comentarios:

Anónimo dijo...

Sólo digo una cosa:

Viva Barcelona! xD

Mariu Sama dijo...

Una cosa buena que tiene Madrid es que has tenido la oportunidad de conocerme a mi XDDDDDDDD

Aitor dijo...

Seguro que si llegas a escribir esta entrada un par de días más tarde, aparece alguna mención a nuestro querido butano...

Me alegro de no haber aparecido en el post de "lo peor de Madrid". A ver si en el siguiente hago algún cameo.

Marga dijo...

Charly, reconoce que te viniste a Madrid persiguiéndome xD

Trinidad dijo...

Cierto es que la sierra de Madrid está más bien mal comunicada por transporte publico.
mmmh... ¿y si organizas excursiones con colegas y pagáis entre todos un coche de alquiler? :-/

Ruth dijo...

menos mal q tampoco aparezco en lo peor de madrid!!!!! q aliiiivio.

yo se u método para quitar esa grasa del tupper



....



...


casi cuela eh? es IMPOSIBLE!! me di cuenta el otro dia por 1era vez aqui en mad, ya era hora de q alguien lo hiciera publico.
tengo una idea para mi empresa de innovacion XD

mua

SolteraB dijo...

¡Uou, soy cool (es que queda mejor que guay, que esa palabra ya no se lleva)!
¿Sabes una cosa, muchacho? Lo mejor para todos esos problemas que te da la vida doméstica se llama "señora de la limpieza". Premio para mi, que he descubierto la sopa de ajo. Ea.

SolteraB dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
olatzi dijo...

que de coments borras ultimamente, no? q pena q siempre llego tarde, pues si, las tareas del hogar son el horror sin paliativo, lo odio lo odio lo odio y lo odiare siempre, sobre todo ordenar la ropa, puffffff

Ender Wiggins dijo...

el único método para quitar la grasa del tupper es tirarlo a la basura y comprar otro.

Elizabeth dijo...

Me encanta este Blog. Lo encontré por casualidad hace tiempo y desde entonces lo miro siempre que puedo (y me acuerdo), hay que admitirlo jaja, en fin solo quería felicitarte por la originalidad de tus actualizaciones (:
Eli.

Asbeel dijo...

Por dios, que de cosas tengo para contestar, no puede uno estar vago una semana :P

@Anónimo: sólo digo una cosa. Viva yo!

@Mariu Sama: por no hablar de la suerte que ha tenido tooooodo Madrid de poder conocerme a mi :P
@Aitor: no descartes un post dedicado exclusivamente a ella.
@Marga: pero no me revientes la próxima entrada, mujer! Ainsssssssssss.
@Trini: y si tuviera amigos que no fueran de la familia de los hongos, musgos y setas? Sería la leche, sí.
@Ruth: no, no ha colado. Te recuerdo que yo siempre verifico científicamente y ante notario mis posts. Limpiar un tupper es imposible.
@SolteraB: me la pagas tú, no? Tengo que comentarte cierto sueño, por cierto xD
@Olatz: lo ha borrado ella misma! ¿Desde cuando hay censura en este blog? No te borro el comentario no sé por qué, mira tú...
@Ender: eso, y viajar en el tiempo y conseguirlo limpio. Ahora que andas con los viajes en el tiempo y las realidades alternativas, ya tienes un nuevo personaje. Tapperteitor! (O Termitaper, pero me suena peor :S)
@Eli: no sé quien eres, pero inménsamente feliz me haces. En serio. Inmensamente ^^

Asbeel dijo...

Uuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuf.

Reply más largo ever :P

SolteraB dijo...

Borré el comentario porque se me había duplicado, pero visto los problemas que te puede llegar a causar, mejor lo dejo la próxima vez, jejejejejeje!!!
No puedo pagarte una sra de la limpieza, (no me la pago ni a mi...)pero puedo mandarte un tupper con comida no grasa... ^^
El sueño... Pues eso, que qué panda de hijos de aquella.

SolteraB dijo...

No puedes hacer un post titulado "Compendio de mi vida madrileña I" y luego estar tantos días sin publicar nada, perrete!!
Queremos la part two a la de ya!!!

Con cariño, eso sí...
B.